1200 años de música clásica compuesta por mujeres

La música clásica ha estado tradicionalmente relacionada con los hombres. Si pensamos en grandes autores será difícil encontrar en el imaginario colectivo algún nombre en femenino. Sucede, como en todos los ámbitos de la sociedad, que las mujeres han sido relegadas a sobrevivir en los márgenes de la escena pública, a pesar de haber demostrado aptitudes tan válidas como las de sus colegas masculinos.

Resulta casi imposible florecer a la sombra de Beethoven, Bach, Wagner o Chopin, más aún cuando cualquier intento de echar raíces es automáticamente sesgado por una cuestión de género. El padre de Maria Anna Mozart, también progenitor de Wolfang Amadeus, pensaba que ninguna mujer podía ser capaz de componer una pieza merecedora de ser escuchada, así que decidió centrar sus esfuerzos en la carrera de su vástago varón, a pesar de que Maria Anna tenía un talento singular con el piano.

Algo similar le sucedió a la compositora alemana Fanny Mendelssohn, también ducha en el manejo del piano, que sin embargo fue obligada a palidecer a la penumbra de su hermano Felix. De ella dijo su madre que había nacido "con los dedos para tocar fugas de Bach", pero en un contexto donde la educación de las mujeres estaba enfocada al casamiento, la crianza y las labores del hogar, Fanny tuvo que aceptar que algunas de sus piezas más brillantes fueran firmadas por hombres. Se decía que su canción "Italia" era la favorita de la reina Victoria del Reino Unido, quién, sin embargo, pensaba que había sido compuesta por su hermano.

La vida de Alma Mahler fue una constante lucha entre la música y el amor. Nacida en Viena en 1879, su infancia transcurrió bajo la influencia de los grandes personajes que solían frecuentar el hogar de su acaudalada familia. Del pintor Gustav Klimt recibió su primer beso y se enamoró por primera vez de Alexander von Zemlinsky, el director de orquesta más reputado de la época. En 1902 se casó con el compositor Gustav Mahler, 20 años mayor que ella y con quien tuvo dos hijas. Aunque en un principio aceptó de buen grado dejar a un lado sus inquietudes artísticas para centrarse en el cuidado de la casa, cambió de opinión cuando rompió su matrimonio para comenzar una relación con el joven arquitecto Walter Gropius, circunstancia que también le permitió retomar su carrera musical. Sus dotes para la composición eran indudables, y sin embargo, todavía hoy, Alma Mahler es más recordada por su vida privada, demasiado "disipada" para aquellos años, que por su trayectoria profesional.

Maria Anna Mozart, Fanny Mendelssohn y Alma Mahler son solo tres ejemplos de una larga lista de mujeres silenciadas por una mera cuestión de género, y cuyas voces, la revolución feminista se afana ahora en rescatar del ostracismo.

Con tal finalidad, la plataforma de música en streaming Spotify ha creado la lista "1200 años de compositoras: de Hildegard a Higdon", con más de 900 piezas y 78 horas de música clásica con la autoría exclusiva de mujeres. Desde la poeta medieval bizantina Kassia hasta las propuestas más cosmopolitas de artistas jóvenes como Misato Mochizuki, Helena Tulve y Lera Auerbach.

"Deseo mostrar al mundo, tanto como pueda en esta profesión musical, la errónea vanidad de que solo los hombres poseen los dones del arte y el intelecto, y de que estos dones nunca son dados a las mujeres". Maddalena Casulana (1544-1590), primera compositora que logró publicar su música.

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