El aceite de palma devora la Amazonia peruana

En los ocho primeros meses de 2017, el Perú ha perdido 45.000 hectáreas de bosques amazónicos, según un informe del Proyecto de Monitoreo de la Amazonia Andina. Se trata del último dato disponible que viene a confirmar una preocupante tendencia: desde 2010, se destruyen 26 hectáreas de terreno cada día, una cifra que podría ir en aumento debido a los nuevos proyectos de explotación anunciados por el Presidente del Gobierno, el derechista Pedro Pablo Kuczynski.

La agricultura migratoria, la ganadería y la tala ilegal son las causas principales que señalan los expertos, a las que hay que sumar una tercera, de especial crecimiento en los últimos años. Cada vez son más los territorios de la Amazonia que están siendo ocupados por núcleos de población, de baja densidad, pero que provocan un impacto negativo hasta hace poco inexistente. "Con la llegada de más personas, se amplían las áreas para la agricultura y las viviendas. Otro gran problema es la quema de bosques para hacer agricultura, que en tiempos de sequía y en temporadas de viento pueden generar incendios forestales de gran envergadura", asegura Bruno Monteferri, director de la organización ecologista Conservamos por Naturaleza.

Deforestación
Deforestación en la Amazonia peruana / Noticias Cusco

El aceite de palma es otro de esos nuevos factores de riesgo que han aumentado exponencialmente en los últimos tiempos. En realidad siempre ha estado ahí, pero el foco mediático se ha hecho más grande desde que en mayo de 2016, la Agencia Europea de la Seguridad Alimentaria alertase de que al calentarse a más de 200 grados, en procesos industriales, el aceite de palma libera ácido graso glicidilo, potencialmente cancerígeno.

A pocos días de celebrarse la Mesa de Redonda para el Aceite de Palma Sostenible (RSPO en sus siglas en inglés) la comunidad indígena de los Shipibo Konibo ha denunciado la devastación que está sufriendo su hábitat a causa de la explotación de este producto. Nativos de la zona de Santa Clara, en el departamento de Ucuyali, aseguran que la empresa Plantaciones de Pucallpa SAC, reconvertida ahora como Ocho Sur, es la causante de las "violaciones de nuestros derechos como indígenas" y la depravación de sus tierras como consecuencia de la explotación de la palma aceitera.

Destrucción de la fauna
Los indígenas denuncian la destrucción de la fauna / Noticias Cusco

6.000 hectáreas de sus "bosques ancestrales" han sido destruidas, víctimas de la conversación a plantaciones de aceite de palma. Además, denuncian que el vallado y los sistemas de seguridad impuestos por la compañía les ha cortado el paso a extensiones de terreno vitales para su subsistencia, a pesar de que la empresa cuenta con una orden de suspensión dictada por el gobierno peruano.

Precisamente fue el Ejecutivo quien en 2014 impulsó el Pacto Nacional por la Madera Legal, un acuerdo de consenso entre todos los actores implicados, que las organizaciones ecologistas califican de insuficiente.

Peligro para la fauna
Indígenas Shipibo Konibo / Noticias Cusco

Activistas medioambientales llevan años enfatizando en la necesidad de una transformación en los modelos productivos de la Amazonia y advierten que de no afrontar este desafío, el futuro del gran pulmón andino estará en serio riesgo de colapso.