17 años para cruzar el Rubicón

Año 2035. Esta es la fecha que un grupo de investigadores de las universidades de Oxford (Reino Unido) y Utrecht (Países Bajos) han señalado como el punto de no retorno en la lucha contra el cambio climático. Si los gobiernos no actúan decididamente es muy probable que en 2100 la temperatura aumente 2ºC, un cambio a nivel global cuyas consecuencias serían devastadoras.

Según un informe de Ecologistas en Acción, alrededor de 3.000 millones de habitantes se verían afectados por la sequía, lo que provocará que la producción de alimentos dependa de la distribución de las lluvias, incluso en los países más desarrollados de las zonas templadas del planeta. Con estas condiciones, entre 3.300 y 5.500 millones de personas habitarán en países con probables pérdidas en sus cosechas, elevando con ello el riesgo de hambrunas. Los humedales del Mediterráneo y el Báltico y los hábitats migratorios norteamericanos se verían reducidos a la mitad. Los ecosistemas alpinos europeos alcanzarán su límite de supervivencia, con la probable extinción de especies vulnerables. Los bosques boreales de China sufrirán un descenso y se esperan cambios en la distribución de especies vegetales en Europa. Además, el Amazonas, la principal masa vegetal del mundo y responsable de la absorción de la cuarta parte de nuestras emisiones, se verá afectado por daños irreversibles que podrían derivar en el colapso.

"El concepto de 'punto de no retorno' tiene la ventaja de contener información temporal, que consideramos muy útil para informar sobre la urgencia de tomar medidas climáticas", asegura Matthias Aengenheyster, investigador de la Universidad de Oxford y autor principal del estudio.

Es tal la premura que para los científicos ya es prácticamente imposible limitar el calentamiento planetario a una subida de 1,5ºC, el objetivo marcado en el Acuerdo de París, un papel mojado debido al incumplimiento de los términos pactados por una buena parte de los firmantes.  

El informe, publicado en la revista Earth System Dynamics de la Unión Europea de Geociencias, se ha servido de diferentes modelos climáticos para determinar la fecha límite en la que se podría mantener el calentamiento global por debajo de los 2ºC, dependiendo de la capacidad de los gobiernos para implementar drásticamente el uso de energías renovables y recudir con ello el volumen de emisiones contaminantes.

La eliminación de los gases de efecto invernadero de la atmósfera, mediante el uso de la tecnología de 'emisiones negativas', podría hacernos ganar un poco más de tiempo, pero incluso con fuertes 'emisiones negativas', la humanidad sólo podría retrasar el Rubicón entre 6 y 10 años.

Suscríbete a nuestra newsletter