El cine redescubre al escritor Dovlatov

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Hoy se estrena en cines Dovlatov, la nueva película de Alexey German Jr. (reconocido con el Oso de Oro por Under Electric Clouds, León de Plata por Paper Soldier), quien vuelve con su cámara a su hogar, el Leningrado de los años 70 - la actual San Petersburgo - para retratar la vida del joven escritor soviético Sergei Dovlatov, de Joseph Brodsky y de otros artistas represaliados de los años 70.

La película retrata seis días en la vida del brillante e irónico escritor Sergei Dovlatov, quien vivió los rígidos límites de la Rusia soviética de los años 70. Junto con su amigo el poeta Joseph Brodsky, peleará para preservar su propio talento e integridad, mientras ve cómo sus amigos artistas son aplastados por la maquinaria del Estado de hierro y deberán emigrar a Nueva York, dejando atrás su hogar.

En palabras del director, "Dovlatov es uno de los símbolos imprescindibles del último cuarto del siglo XX una superestrella de la literatura rusa, sutil e increíblemente talentoso. Es una pena que no tengamos más hombres como ese". Comenta que lo leyó muy tarde en su vida - cuando tenía 26 o 27 años - pero de una sola vez. En aquel entonces pensó que sería genial hacer una película sobre él, pero hasta 15 años después no pudo entender realmente el valor de Dovlatov.

German Jr. nos redescubre para el cine no solo a un literato imprescindible de la Rusia soviética a través de su prosa y sus palabras, sino una era increíblemente interesante, viva y rica de Leningrado, a principios de los años 70. Hay ecos persistentes de libertad del periodo anterior, llamado el deshielo. Los personajes aún son jóvenes y a sus 30 años están llenos de energía, aunque parezcan agotados, pues todavía albergan esperanza. Apunta el director que ese mundo ha cambiado por completo: "colores, luz, ropa, asfalto, rostros...hoy la calle Rubinstein 23, donde vivió el escritor, está repleta de bares. No queda casi ninguno de esos enormes bloques de apartamentos comunales de Leningrado, donde se reunían alrededor de una mesa y discutían hasta la mañana. Esta época se fue, pero hicimos un esfuerzo para rememorar ese momento".

Para el equipo de rodaje fue crucial combinar historia y vida privada; al mostrar a unos artistas con talento que, debido al clima político imperante, no podían hacer lo que querían, pero que, al mismo tiempo, trataban de mantenerse files a sí mismos.

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