Alberto San Juan: "La Monarquía se cae a pedazos, pero antes de un referéndum habría que conocer sus negocios y mordidas millonarias"

La película 'El Rey', escrita y dirigida por Alberto San Juan y Valentín Álvarez, ha iniciado su recorrido en el festival Márgenes, para luego continuar, a partir del 5 de diciembre, en los cines Golem de Madrid, Pamplona y Bilbao y en los cines Boliche de Barcelona. Alberto asegura que después de este recorrido “irá a una plataforma digital gratuita” para que la ciudadanía conozca los entresijos que rodearon el reinado de Juan Carlos I.  

Parece que en España el crowfunding se usa para contar cosas que el poder no quiere que sean contadas…

Es la única manera. Es evidente en el periodismo digital, que ha surgido como alternativa a los grandes medios durante la crisis, y es la forma de que muchos proyectos sigan adelante. Esto es avanzar en una cultura que es la única que puede sacarnos del atolladero en el que estamos metidos al cargarnos el planeta. Es la cultura del bien común, de la propiedad colectiva. No estatal, sino ciudadana. Que los medios de producción estén en manos de todos y no de unos pocos. También la producción cultural y la información. 

Tras la obra de teatro 'El Rey' escribiste 'Masacre' y 'Mundo Obrero', que hablaban de las relaciones de poder de los grandes poderes económicos y de cómo eso ha perdurado desde hace décadas hasta hoy en día.

A partir de la crisis y de una miseria material e inmaterial amplia en la sociedad española, yo, como miembro de esa sociedad, sentí la necesidad inaplazable de entender por qué malvivimos de esa manera. Y de por qué la participación política en España es prácticamente inexistente, más allá de votar cada cuatro años. Me parece una locura por parte de la sociedad española dejar nuestras vidas en manos de la gente que vemos en el parlamento, que ofrece cada día un espectáculo lamentable. Y lo peor es que las decisiones las toman ellos, pero bajo unas presiones muy fuertes de poderes que no están en el parlamento ni son elegidos, es decir, los poderes económicos. El parlamento es un teatro muy malo. 

¿Por qué sabemos tan poco realmente del Franquismo y la Monarquía?

Creo que hay una ocultación evidente del mayor crimen de la historia contemporánea de España, que es el Franquismo. Los beneficiarios de los crímenes del Franquismo nunca han dejado de serlo, porque forman parte de los principales núcleos de poder económico de España. 

Los beneficiarios de los crímenes del Franquismo forman parte de los principales núcleos de poder económico de España

¿Os podría traer esta película consecuencias jurídicas?

En nuestra película hemos añadido que es de ficción, porque cualquier acercamiento, aunque sea histórico y documentado, utiliza recursos ficticios, como actores o iluminación. También es un seguro jurídico. Le enseñé el guión a un abogado antes de rodar y me dijo: !No hay nada que en sí mismo constituya delito, pero hoy en día te pueden denunciar por todo". Entonces pensé que esto tenía que ir hacia adelante. Hoy en día te denuncian hasta por sonarte los mocos con una bandera. 

¿Qué le falta a la libertad de expresión en el Estado Español?

Somos el único país, junto con Portugal, donde no se construyó la democracia a través del antifascismo. Pasó en sitios como Italia o Francia. Las democracias tienen un componente antifascista que da lugar a la creación del Estado del Bienestar. España se suma a la democracia cuando empieza la etapa neoliberal. Cuando se acaba la Socialdemocracia llega un partido socialdemócrata al poder para hacer políticas neoliberales, que es el PSOE. En Portugal se venció a la dictadura con la Revolución de los claveles, aunque la dictadura Salazarista no llegó a los niveles de crueldad y saqueo de la dictadura Franquista. 

¿Cuál es la simbología de vuestra película, 'El Rey'?

El territorio formal de la película es el territorio de los sueños, en el cual existe una libertad formal absoluta. Las concepciones de tiempo y espacio no existen en los sueños de forma realista, puede suceder cualquier cosa. Eso nos da una gran libertad. La película no es siempre tenebrosa, a veces hay mucha luz. Queríamos que fuera un espacio mental. Toda la trama sucede dentro de la cabeza de Juan Carlos. Es un hombre al final de su vida, una vida donde ha habido mucha sangre alrededor. Lo educó, en parte, un genocida y el mayor criminal de nuestra historia: Francisco Franco. Por eso lo ponemos presenciando el asesinato de Salvador Puig Antich (último ejecutado a garrote vil). El Juan Carlos de nuestra película es un hombre que no puede dormir, no sé si el de verdad dormirá plácidamente. 

Luis Bermejo, que hace de Rey Juan Carlos, no es la típica caricatura del monarca con su voz gangosa…

No, queríamos huir de eso. A veces, para parecerse a la realidad hay que alejarse de ella. Juanjo Puigcorbé sí que imita muy bien al Rey, pero a veces la representación fiel nos aleja, porque si no es el propio individuo a quien vemos, pierde credibilidad. Si Luis hubiese imitado, nos habría alejado de Juan Carlos. No era porque no le saliese. En el único personaje que nos venció la tentación de hacer una caricatura, aunque inventada, fue en el de Tejero. En el resto no quisimos. 

¿Haréis más películas?

Yo sí que quiero hacer más películas. En España, por ejemplo, hay muchos documentales del Franquismo y buenos, pero sólo los encuentras si los buscas tú. Ponen algunos de vez en cuando, pero no muy frecuentemente y a veces a horas intempestivas. 

¿Resulta preocupante el espacio que se le da a la ultraderecha en los medios de comunicación?

A mi me preocupa muchísimo porque desenfoca la realidad. Al culpar a los inmigrantes de nuestros problemas dejamos de ver la responsabilidad directa de los banqueros, de los grandes empresarios, del Ibex-35 en nuestra miseria. Debido al poder económico somos personas explotadas con dificultad para acceder a los derechos básicos, no por los inmigrantes. Eso es una mentira que la ultraderecha de este país difunde en su enorme servicio al capital. No sirve a ninguna patria, son antipatriotas. La derecha es absolutamente antipatriota. No les importa el bienestar de los habitantes, sino mantener los privilegios de una minoría. Lo que pasa es que picamos socialmente su cebo. 

La derecha es absolutamente antipatriota. No les importa el bienestar de los habitantes, sino mantener los privilegios de una minoría

¿Es lógico que las redes sociales puedan llevar a vetos laborales como el de Willy Toledo?

Yo nunca he tenido redes sociales y siempre le recomiendo a Willy que cierre las suyas, pero a él le gusta tenerlas. A mi también me llaman muchísimo menos de lo que me llamaban antes, pero sé que a Willy le consideran un elemento más peligroso a la hora de hacer naufragar la promoción de una película por el sensacionalismo de las redes sociales. Lo mío es porque no utilizo el mismo lenguaje que él, ni tengo redes sociales. No estoy tan a menudo en el espacio mediático. Aún así me afecta. 

¿De qué adolece la cultura en nuestro país?

Nos falta una televisión pública verdaderamente independiente y de calidad, porque eso sería la mayor arma de construcción democrática posible. En un programa de cultura que hay a las doce de la noche todos los días, su presentador tuvo problemas por entrevistar a Fermín Muguruza. Eso es muy terrible. La televisión pública tendría que ayudar a conocer mejor nuestra realidad y nuestra historia. Faltan buenos programas culturales, también buenos programas políticos. Programas donde la voz de la gente se escuche. Y que la televisión pública, en su área de ficción, promueva series y películas más arriesgadas, más valientes, tanto artística como políticamente. 

En un mundo de caducidades y finito, la Monarquía en este país permanece “a pesar de” (escándalos, cárcel de Urdangarín, etc). ¿Cómo se podría abolir?

Aquí la Monarquía, aunque no lo parezca, se cae a pedazos. Se debería hacer un referéndum cuanto antes. Promover un debate público y un conocimiento del efecto real en nuestras vidas de tener una democracia. Antes del referéndum habría que conocer bien esos supuestos negocios y mordidas millonarias del Rey Juan Carlos. 

¿Por qué no hay un clamor en las calles para que la Monarquía caiga o que exhumen a Franco del Valle de los Caídos?

Uno de los efectos del Neoliberalismo es tenernos a todos atrapados en vidas difíciles, extenuados; a cambio de trabajo, casa, poder conciliar con la educación de los niños, etc. Es muy difícil y un verdadero esfuerzo el participar en la vida política. Son 40 años de haber educado a la sociedad española en la pasividad política, en esperar que las soluciones vengan de fuera y no en participar tú mismo. Lo que nos han enseñado es que nuestra labor es votar cada cuatro años y que la política sea cosa de partidos políticos en el parlamento y así parece que quien sale elegido tiene legitimidad para hacer lo que le dé la gana. 

¿Qué se ha hecho desde los gobiernos por la memoria histórica después del Franquismo?

No se ha hecho nada. El primer intento, tímido e ineficaz, es el de Zapatero con la ley de memoria histórica del 2006 por la presión del movimiento por la memoria, surgido de la ciudadanía. No fue iniciativa espontánea de su gobierno. Y ahora, según dice este gobierno, quiere enfrentar esta cuestión y el primer paso es exhumar a Franco. Pero está por ver. Para mi gusto, el primer paso sería un mapa estatal de las fosas comunes, reunir toda la información y poner a todos los servicios de estadísticas del gobierno del Estado para determinar cuántas fosas hay, cuántos cadáveres y proceder a su exhumación. Resolver ese tema. No puede haber desaparecidos en fosas comunes en una Democracia. 

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