"La gestación subrogada supone la mercantilización del ser humano"

Kamchatka es un espacio colectivo para una forma de hacer periodismo: feminista, de clase, contestatario e independiente. No tenemos grandes inversores que interfieran en nuestra ética profesional y para que esto pueda seguir así necesitamos más que nunca vuestra colaboración. Ayúdanos a seguir siendo libres. Ayúdanos a resistir.

El Observatorio de Bioética y Derecho de la Universidad de Barcelona (UB) ha hecho público las conclusiones de un informe en los que rechaza tajantemente la llamada gestación subrogada, y critica la propuesta de Ciudadanos para legalizar esta práctica en España.

El partido liderado por Albert Rivera ha hecho campaña en los últimos meses para tratar de introducir en el Congreso el debate de la regularización, pero hasta la fecha no ha encontrado apoyos en el resto de grupos del arco parlamentario.

Para los investigadores de la UB, el alquiler de vientres, que se da en mujeres con una situación socio económica precaria, supone una "mercantilización del ser humano que genera muchas dudas sobre los derechos de la gestante y la situación de explotación de las mujeres, ya que se las trata como a un instrumento", asegura María Casado, directora del Observatorio y Catedrática Unesco de Bioética de la UB. Para Casado, los motivos de Ciudadanos para apostar por la legalización responden a un interés meramente económico, y alerta de la "mentalidad neoliberal que hace pensar que todo lo que queremos, podemos tenerlo, sobre todo cuando pagamos dinero".

Para los investigadores de la Universidad de Barcelona, el alquiler de vientres supone una "mercantilización del ser humano"

Mónica Navarro, profesora de Derecho Civil, se ha manifestado en el mismo sentido, advirtiendo que las diferentes leyes que existen en el mundo para articular la gestación subrogada pueden entrar en conflicto entre sí y devenir en problemas tales como la identificación de los padres legales del niño. Es por ello que el Tribunal Europeo de Derechos Humanos ha pedido a los diferentes estados la puesta en marcha de las medidas que sean necesarias para salvaguardar el bienestar de los recién nacidos.

"El deseo de formar una familia no significa que se pueda hacer a cualquier costa", apunta Manuel López, profesor de Filosofía del Derecho, para quien los vientres de alquiler no deberían tratarse como una simple "relación mercantil ya que hay un vínculo afectivo entre la madre y el niño que no puede estar sujeto a contratos".

El Observatorio de Biótica y Derecho, que reitera su frontal oposición a cualquier intento regulatorio, señala que de llegar a producirse, fruto del juego de las mayorías parlamentarias, habría que “adoptar supuestos muy restrictivos y con determinadas garantías” como un control judicial con parámetros similares a los establecidos para un trasplante de órganos, o la prohibición explicita de intermediarios que puedan llegar a lucrarse durante el proceso. 

Parejas ricas, mujeres pobres

Países como Reino Unido o Canadá y algunos estados de los EE.UU. ya contemplan en su legislación la posibilidad de la gestación por sustitución. Sin embargo, el gran mercado de los vientres de alquiler se encuentra focalizado en otros estados de menor renta per cápita, donde las mujeres se ven obligadas a acudir a esta practica para escapar de una situación de vulnerabilidad económica.

La India era hasta 2016 uno de los destinos más solicitador por parejas de todo el mundo. Por unos 35.000 dólares, cualquiera que lo deseara podía volverse a casa con un ser humano recién nacido, pero el florecimiento de un mercado negro, las sospechas de explotación sobre las gestantes y el escándalo de un matrimonio japonés que rechazó al bebé tras separarse, obligaron al gobierno a prohibir los vientres de alquiler para extranjeros. Actualmente, solo los nacionales heterosexuales pueden hacer uso de una de las decenas de clínicas que existen en el país.

El gran mercado de los vientres de alquiler se encuentra focalizado en países de baja renta per cápita, donde las mujeres se ven obligadas a acudir a esta practica para escapar de una situación de vulnerabilidad económica

Ucrania es desde hace algunos años el destino favorito de los foráneos, también para unas 50 parejas españolas que actualmente se encuentran atrapadas en un limbo legal. El nuevo gobierno socialista, contrario a la regularización, les advirtió de los problemas jurídicos que pudieran sobrevenir, sin embargo, a pesar de las advertencias, decidieron viajar a Kiev donde se han topado con la imposibilidad de registrar a los niños en la embajada española. En Ucrania, el debate está en plena efervescencia y cada vez son más las voces autorizadas que abogan por la prohibición, sobre todo tras salir a la luz el escándalo de BioTexCom, una de las grandes empresas que ofrecían mujeres en edad fértil y cuyos responsables se encuentran inmersos en un proceso jurídico, acusados de falsedad documental, delito fiscal y tráfico de bebés.

Camboya es otro de los lugares predilectos, en especial para los ciudadanos chinos. A pesar de que las autoridades prohibieron el alquiler de vientres en 2016, en la práctica existe un floreciente mercado clandestino que está siendo objetivo de la lucha policial. El pasado mes de diciembre, tuvo lugar la detención de 32 mujeres en avanzado estado de gestación que habían recibido, por compradores todavía desconocidos, una cantidad cercana a los 10.000 dólares.

Las restricciones impuestas por Camboya y la vecina Tailandia han desviado el negocio hasta Laos, uno de los países menos desarrollado del sudeste asiático.

Grecia ha sido uno de los últimos estados en optar por la legalización. Un primer ordenamiento aprobado en el año 2012 que limitaba la actividad solo para los nacionales, fue posteriormente modificado para incluir a los extranjeros que tuvieran un certificado de residencia. Esta situación hizo florecer un lucrativo mercado de agencias internacionales dedicadas a sortear la burocracia, circunstancia que propició que el gobierno de Atenas, en el año 2015, abriera definitivamente las puertas a las parejas extranjeras.

Según datos de Eurostat, Grecia es el tercer país con la mayor tasa de pobreza material y social de la Unión Europea. 

Suscríbete a nuestra newsletter