La industria del carbón encubrió la catástrofe climática

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Líderes de la industria del carbón sabían ya a mediados de la década de 1960 que la quema de combustibles fósiles son la causa del cambio climático. Eso es lo que sostiene una copia recientemente descubierta de la revista Mining Congress Journal de 1966, en la que el jefe de una empresa de investigación minera que cesó posteriormente su actividad escribió que la combustión de combustibles fósiles estaba incrementando la cantidad de dióxido de carbono en la atmósfera, causando el aumento de la temperatura mundial. El escrito afirma: "Tales cambios en la temperatura provocarán el derretimiento de los casquetes polares, lo que, a su vez, provocaría la inundación de muchas ciudades costeras, incluidas Nueva York y Londres". El artículo recientemente descubierto proporciona ahora evidencia de que las industrias del carbón y el petróleo han estado en conocimiento del catastrófico cambio climático durante décadas, pero encubrieron la evidencia con el fin de continuar quemando combustibles fósiles.

Se trata de un artículo de agosto de 1965 titulado "Contaminación del aire y la industria del carbón" en el Mining Congress Journal, de James Garvey, entonces presidente de Bitumous Coal Research Inc. La compañía de Garvey desarrolló equipos de control de la contaminación. Describe el creciente impulso para regular la contaminación de las centrales eléctricas de carbón: "Las crecientes demandas de aire más limpio tienen serias implicaciones para la industria del carbón, ya que más de la mitad del carbón utilizado hoy en día se destina a la generación de electricidad y las empresas eléctricas que queman carbón tienen más probabilidades de verse afectadas por las restricciones de contaminación del aire. Garvey revisa la contaminación en el carbón y analiza las ordenanzas que se han aprobado para restringir el uso de combustibles que contienen más del uno por ciento de azufre".

En medio de un artículo centrado principalmente en azufre y partículas, Garvey diverge bajo el subtítulo Emisión de CO2 bajo estudio serio y escribe: "Entre los materiales gaseosos descargados de la pila está el dióxido de carbono. En general, esto no se considera un contaminante ya que nunca se ha demostrado que tenga efectos adversos en plantas o animales. Sin embargo, para ilustrar los aspectos de gran alcance del problema de la contaminación del aire, debe tenerse en cuenta que se están realizando estudios serios para determinar si se deben aplicar más restricciones a la emisión de dióxido de carbono a la atmósfera. Existe evidencia de que la cantidad de dióxido de carbono en la atmósfera de la Tierra está aumentando rápidamente como resultado de la combustión de combustibles fósiles. Si la tasa futura de aumento continúa como en la actualidad, se ha predicho que, debido a que la envoltura de CO2 reduce la radiación, la temperatura de la atmósfera de la tierra aumentará y resultará en grandes cambios en los climas de la tierra. Tales cambios en la temperatura provocarán el derretimiento de los casquetes polares, lo que, a su vez, provocaría la inundación de muchas ciudades costeras, incluidas Nueva York y Londres".

Documento emision de co2 bajo estudio serio
Artículo 'Emision de CO2 bajo estudio serio'


Un nuevo informe de Naciones Unidas afirma que las emisiones de gases de efecto invernadero aumentaron a niveles récord el año pasado. El secretario general de la Organización Meteorológica Mundial, Petteri Taalas declaró lo siguiente: "El año pasado hemos visto un crecimiento continuo de las emisiones; han estado creciendo durante los últimos dos años y se calcula que el año pasado hubo un aumento del 2,1%. Así que, a pesar del Acuerdo de París, las emisiones todavía siguen creciendo". 

El informe de la ONU también revela que el incremento de los niveles de metano en 2018 representó el mayor aumento en los últimos 20 años. El metano es un gas de efecto invernadero extremadamente poderoso que junto a óxido nitroso, son mucho más letales para el planeta que el dióxido de carbono. Según informes de organizaciones humanitarias, esta combinación de gases son producidos en buena parte por el sistema digestivo y el estiércol del ganado, que es directamente responsable de casi un 19% de todos los gases de efecto invernadero que se vierten a la atmósfera. La sobreexplotación ganadera que existe para atender la demanda humana tiene algo que ver en esto. Esto es, por cada medio kilo de carne que se consume se requieren 6.000 litros de agua para alimentar al ganado. Alrededor de un 8% de toda el agua que se utiliza en el mundo se destina a producir alimentos con los que nutrir a las reses. Cada año se producen más de 40 kg de carne por persona: ¿cuántas cabezas de ganado se necesitan para mantener ese nivel de producción? Y, peor aún: ¿cuánta agua se gasta en alimentarla? 

De cara a la cumbre climática de Madrid (COP25), que tendrá lugar entre el 2 y el 13 de diciembre, la Organización de las Naciones Unidas advierte que la producción mundial de combustibles fósiles va en camino de aumentar rápidamente las temperaturas globales en más de 2 grados centígrados por encima de los niveles preindustriales, llevando al planeta hacia una catástrofe climática. En un nuevo informe, el Programa de Medio Ambiente de la ONU halló que algunos países planean quemar un 50% más de carbón, petróleo y gas para 2030 de lo que se requeriría para mantener el aumento medio de la temperatura por debajo del punto de referencia de 2 grados centígrados. Es más del doble del presupuesto de carbono necesario para mantener el aumento medio de la temperatura por debajo de 1,5 grados centígrados.

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