El joven director Jamie Jones explora el movimiento Occupy de Londres con 'Obediencia'

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Obediencia es una de las propuestas más atractivas de los estrenos que las salas de cine nos ofrecen esta semana. La película cuenta la historia de León, un chico de diecinueve años, que pasó su adolescencia entrando y saliendo del hogar de acogida. Frustrado por su falta de educación y sus sombrías perspectivas, León encuentra consuelo entre el boxeo y la rebelde Twiggy, que vive de okupa en casas abandonadas para escapar de la insensata riqueza de su familia. Mientras los rumores de disturbios comienzan en las calles y la policía y los manifestantes cercan el vecindario, León debe decidir si unirse a sus amigos y luchar o buscar una nueva vida con Twiggy. Con un telón de fondo turbulento, Obediencia (Obey) es una mirada cruda e inquebrantable de la lucha de un joven por mejorar cuando el mundo parece estar completamente en su contra.

La historia del filme fue impulsada por el movimiento Occupy. Su director, Jamie Jones comenzó a buscar historias basadas en el movimiento, pero nada le parecía correcto. Buscando más cerca de su casa, la encontró en Hackney, que había sido un sitio clave de los disturbios de Londres 2011. Este realizador novel siempre se ha sentido atraído por las complejas historias políticas que lo rodeaban en su ciudad natal, Swansea, Gales. Así lo demuestra en los temas sociales que aborda en esta película, de la que se extrae su interés en cuestionar por qué la pobreza a menudo empuja a las personas a los extremos.

Jones sintió que la historia de los aquellos disturbios, que fue un evento político importante, no se había tratado suficientemente en los medios de comunicación tradicionales. A partir de relatos de la vida real de este período y una gran cantidad de imágenes de archivo, construyó una narrativa sobre el personaje principal, León. Conoció a jóvenes y niños locales, afectados por los disturbios de Londres en 2011 y por el cambiante panorama político del Reino Unido, cada vez más marginados a medida que crece la brecha entre ricos y pobres, blancos y negros en Londres.

El joven director quería contar las historias de estas comunidades locales. A través de un enfoque de casting callejero y trabajo con estudiantes locales, la historia de Obediencia se desarrolló a través de las anécdotas, bromas, juegos, palabras de jerga e historias que surgieron de estas sesiones. Según Jones, fue crucial hacer una película sobre los disturbios de Londres en Londres, en las áreas que habían sido afectadas. Por lo tanto, su búsqueda de ubicación se basó en el este y el sudeste de la ciudad rodando finalmente gran parte de la película en Carpenter’s Estate, Stratford, un lugar que se caracteriza por su arquitectura icónica y arquetípica de Londres y construida después de la Segunda Guerra Mundial, en reemplazo de los barrios pobres del Londres victoriano. The Carpenter’s Estate representa el proceso de gentrificación que se está desarrollando en Londres. Mientras Stratford cambia dramáticamente, y muchas personas se están mudando de sus casas para dar paso a nuevas construcciones, Carpenter’s Estate intenta mantenerse y aferrarse a un recordatorio de las viviendas de posguerra construidas con un propósito social para proporcionar viviendas asequibles.

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