La verdad sobre el Golpe de Estado en Bolivia

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En Bolivia, al menos 23 personas han muerto en medio de una creciente violencia desde que el presidente Evo Morales renunciara a petición del ejército. El malestar del pueblo por lo ocurrido derivó rápidamente en un caos el viernes 15 de noviembre en los alrededores de Cochabamba, cuando las fuerzas militares abrieron fuego contra los manifestantes indígenas pro-Morales, matando al menos a nueve personas e hiriendo a más de 100. Los manifestantes quieren que salga a luz la verdad y se han pronunciado en términos de paz para Bolivia, que no quieren más muertos, pero esgrimen que hay un cerco mediático y que la prensa nacional no está contando la verdad de lo que está pasando, pues las fuerzas del orden se han vendido por dinero al poder.

La masacre se produjo un día después de que la autoproclamada presidenta Jeanine Áñez emitiera un decreto que exime a los militares de responsabilidad penal por los actos violentos

La violencia comenzó poco después de que miles de manifestantes, muchos de ellos productores indígenas de hoja de coca, se reunieran para una marcha pacífica en la localidad de Sacaba y luego intentaron cruzar un punto de control militar para acceder a la ciudad de Cochabamba. La masacre se produjo un día después de que la autoproclamada presidenta Jeanine Áñez emitiera un decreto que exime a los militares de responsabilidad penal por los actos violentos.

En medio de esta violencia creciente y de informes de actos generalizados de racismo contra los indígenas, los manifestantes están exigiendo la renuncia de Áñez, una senadora boliviana de derechas que se autoproclamó presidenta en una sesión legislativa sin el quórum necesario. Añez nombró un nuevo gabinete sin ningún miembro indígena; pero finalmente incluyó a personas indígenas debido a la presión pública. En el pasado, la senadora calificó estas comunidades como "satánicas" y ha declarado que con su presidencia la Biblia vuelve a Bolivia. También dijo hace unas semanas que al presidente socialista exiliado Evo Morales, quien huyó a México después de que el ejército lo destituyera, no se le permitirá postularse en unas nuevas elecciones y que será procesado si regresa a Bolivia. 

MORALES Y EL MAS

Morales es el primer presidente indígena de Bolivia, un a país con una población mayoritariamente indígena. El 17 de noviembre, el enviado especial de la ONU para Bolivia, Jean Arnault, pidió que se abrieran conversaciones entre Jeanine Añez y los líderes del Movimiento al socialismo, el partido de Morales. Aún no se ha establecido una fecha para esas conversaciones. 

La realidad es que el MAS (Movimiento al Socialismo), el partido de Evo Morales, legítimamente sigue teniendo dos tercios de miembros, tanto en el Senado como en la Cámara de Diputados de la Asamblea Legislativa

La realidad es que el MAS (Movimiento al Socialismo), el partido de Evo Morales, legítimamente sigue teniendo dos tercios de miembros, tanto en el Senado como en la Cámara de Diputados de la Asamblea Legislativa. Es esta la que tiene primero que considerar la renuncia del presidente. Y después, cualquier acuerdo que tenga algún mínimo de institucionalidad y de legitimidad para convocar nuevas elecciones debe necesariamente pasar por la propia Asamblea Legislativa.  

Los asambleístas están bajo una durísima presión, perseguidos ellos y sus familias. Han sido seriamente amenazados, públicamente, por quienes están ahora ilegítimamente en el poder. La ministra de Comunicación amenazó con acusar de sedición a pseudo periodistas, según sus palabras. El ministro de Gobierno advirtió con ir a la cacería de personas vinculadas con el Gobierno de Evo Morales y específicamente los llamó animales, además de emitir el decreto supremo que exime de responsabilidad penal a los militares. E incluso el Ministro de Gobierno, de este Gobierno autoproclamado, señaló que se creó un aparato especial de la Fiscalía para detener a legisladores acusados de subversión, es decir, a los miembros electos de la Asamblea Legislativa. 

Sacha Llorenti, representante de Bolivia en las Naciones Unidas, recuerda que el anterior presidente de la Cámara de Diputados (previo al Golpe), tuvo que renunciar porque quemaron su casa, secuestraron a uno de sus familiares exigiéndole la renuncia y bajo esa presión renunció: "Estamos, sin lugar a dudas, ante un golpe claramente no solamente autoritario, violento, sino fascista. Fue, por supuesto, un golpe de Estado muy bien planificado, con participación de las dos instituciones armadas en Bolivia, la Policía, que primero se amotinó y se plegó al golpe y luego las Fuerzas Armadas". 

Los golpistas han utilizado la religión para movilizar gente con el discurso de que la Biblia tiene que volver a Palacio, calificando las tradiciones indígenas como demoníacas

Asimismo, LLorenti relató que ha sido un golpe de mano racista que ha utilizado la exacerbación de sentimientos religiosos y regionales para generar una protesta que luego concluyó en este golpe, pero con un proyecto económico lúcido: "Ellos quieren reinstaurar el modelo neoliberal, promover la privatización de las empresas que se habían nacionalizado y recuperado, como ya lo han dicho claramente, beneficiar a una élite agroindustrial en el oriente del país y en lo que se refiere a la política exterior, alinearse en todo lo que diga Washington". Una vez autoproclamada como presidenta la senadora Jeanine Añez, manifestó públicamente que iban a cumplir todos los compromisos que tenían con la Policía. Es decir, la Policía se sumó al golpe de Estado sobre la base de un acuerdo con los golpistas. Lo mismo sucedió con las Fuerzas Armadas, que "ahora se beneficia de un decreto supremo y de más de cinco millones de dólares para sus acciones represivas, con el fin de quedar absolutamente impune". 

Evo Morales, quien aún es el presidente constitucional de Bolivia, ya que solamente cuando la Asamblea Legislativa acepte su renuncia dejará de serlo, manifestó claramente las condiciones en las que tuvo que salir del país, cuando antes de renunciar ya se le había retirado parte de su seguridad, no se le permitía utilizar el avión presidencial. Según Sacha LLorenti, uno de los miembros más cercanos del equipo de seguridad de Morales le mostró mensajes de texto en el que decían que ofrecían 50 mil dólares a quienes lo entregaran: "La policía, y existen pruebas absolutamente incontestables, inició una 'cacería' para tratar de detener al presidente con distintos operativos en varios puntos del país, en varios aeropuertos. Y luego, cuando México ofreció el asilo, las Fuerzas Armadas y fundamentalmente la Fuerza Aérea Boliviana, primero impidió el ingreso del avión y cuando este llegó a Bolivia, impidió que saliera del país. Algunos Estados de la región impidieron que sobrevolara su espacio aéreo. Fue realmente un periplo, una odisea, hasta que el presidente llegase a México".

Las whipalas son las banderas indígenas reconocidas por la Constitución. Las han quemado públicamente, las han bajado de instituciones públicas

Según fuentes locales, existe una intención mediática de encubrir lo que ha sucedido, pues hay decenas de personas heridas y muchas personas detenidas cuyo paradero se desconoce. Las organizaciones de derechos humanos han sido desmanteladas en los últimos años, así como la Defensoría del Pueblo, que tienen mucho miedo de actuar. Existe una movilización militar no solamente en Cochabamba, en Potosí, en El Alto, en las provincias de La Paz y amenazando estas protestas pacíficas que lo que hacen es reclamar que se respete también su voto. El otro factor es el racismo. Una de las primeras cosas que hicieron tras la renuncia del presidente Evo fue quemar whipalas. Las whipalas son las banderas indígenas reconocidas por la Constitución. Las han quemado públicamente, las han bajado de instituciones públicas, y esto ha ofendido sobremanera la identidad de los pueblos indígenas, lo que ha motivado en gran medida esta movilización masiva.

DETRÁS DE JEANINE AÑEZ 

Que Jeanine Añez se haya autoerigido como presidenta es porque quienes han liderado el golpe de Estado están aupados por los poderes económicos, financieros, de una élite, fundamentalmente del departamento de Santa Cruz, pero vinculada también a la élite del resto del país, que se ha visto desplazada por el proceso de cambio del presidente Evo Morales. Muchos de sus intereses han sido afectados con el tema de la tierra y de la banca, se les ha limitado en exportaciones. Lo que este grupo pretende es llegar fortalecido a las elecciones y revertir todo lo que se ha avanzado en el proceso de cambio. Con respecto al factor de la religión, a partir de la Constitución del año 2009, Bolivia se declaró un Estado no confesional, como la mayoría de las democracias modernas. Los golpistas han utilizado la religión para movilizar gente con el discurso de que la Biblia tiene que volver a Palacio, calificando las tradiciones indígenas como demoníacas para generar así una mayor reacción. 

REACCIÓN DE LA COMUNIDAD INTERNACIONAL

Los gobiernos de transición no tienen que modificar las políticas en vigencia, ni económicas ni de exteriores. Su única tarea es gestionar las siguientes elecciones. Esto es lo que pasó en Bolivia en 2005. Pero el actual no tiene visos de ser un gobierno transición. Uno de los primeros Gobiernos que ha aceptado a la autoproclamada Añez ha sido el de Donald Trump. Después, algunos países de la región alineados con Estados Unidos también lo hicieron, como Ecuador y Brasil. Pero otros no han reconocido al actual "Gobierno". Es el caso de Uruguay o de México, así como el presidente electo de Argentina, Alberto Fernández, que desde un principio lo ha calificado como un golpe. Además, ayudó en muchas de las labores humanitarias, incluida la salida del presidente Evo Morales con vida de Bolivia. 

La política exterior de los últimos 14 años en Bolivia ha sido independiente y soberana, en la que se han posicionado libre y claramente sobre la situación en Palestina, la situación en Cuba, la guerra en Siria o la guerra en Libia

En cuanto a la políttica exterior, entre las medidas que ya ha tomado el nuevo gobierno han sido reconocer al otro presidente autoproclamado, Juan Guaidó; retirar a Bolivia del ALBA-TCP (La Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América - Tratado de comercio de los Pueblos), que es un proyecto de colaboración y complementación política, social y económica entre ciertos países de América y el Caribe, con énfasis en la lucha contra la pobreza y la exclusión social con base en doctrinas de izquierda; y están preparando los trámites para retirar a Bolivia de Unasur. Por lo tanto, es meridiano que su política exterior es de subordinación a lo que diga la Casa Blanca. La política exterior de los últimos 14 años en Bolivia ha sido independiente y soberana, en la que se han posicionado libre y claramente sobre la situación en Palestina, la situación en Cuba, la guerra en Siria o la guerra en Libia. Condenaron el ataque a Irak y han defendido en todo momento las causas de la Carta de las Naciones Unidas.

Más de 100 expertos internacionales en economía y estadística han firmado un manifiesto llamando a la OEA para que retire sus declaraciones engañosas sobre las elecciones, las que han contribuido al conflicto político y han servido como una de las "justificaciones" más utilizadas para consumar el golpe militar. Los firmantes, procedentes de entidades como el Economic Policy Institute y diversas universidades de Estados Unidos, Australia, México e India, entre otras, comienzan el manifiesto denunciando la situación:"Pedimos que se respeten las instituciones y los procesos democráticos de Bolivia", y continúan condenando que Donald Trump apoyara "abierta y firmemente el golpe militar del 10 de noviembre que derrocó al Gobierno del presidente Evo Morales" y explican mediante sus conocimientos en Estadística por qué no es correcto "el relato de fraude".

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