Las mujeres en Afganistán reconquistan su nombre

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Las mujeres en Afganistán lo han conseguido. Tras más de tres años desde el lanzamiento de la iniciativa '¿Dónde está mi nombre?', el ejecutivo afgano ha anunciado que incluirá el nombre de las madres en el carnet de identidad de sus hijos junto al del padre, el único que figuraba hasta ahora. La medida supone un avance histórico en un país donde la población femenina está condenada a sobrevivir en los márgenes del relato, despojadas de sus derechos e incluso malditas. En muchas zonas se considera una deshonra la presencia de las mujeres en las calles y decir el nombre de una esposa, de una madre o de una hermana fuera de la privacidad del hogar puede derivar en un altercado de orden público. Incluso es habitual que cuando fallecen sus nombres no sean escritos en las tumbas, como si nunca hubieran existido. De esta forma transitan por la vida siendo pero sin estar: de hija de, a esposa de y a madre de.

"La inclusión del nombre de la madre junto al del padre en el carné de identidad no es solo una demanda de las feministas, sino una necesidad social y legal para las mujeres en Afganistán, porque las guerras han dejado a muchas al frente de la familia y se enfrentan a problemas muy graves para establecer su identidad cuando reclaman las propiedades que les pertenecen o la custodia de sus hijos. No se trata solo de algo simbólico, sino de un requisito para establecer la identidad de la mujer. Es un gran paso adelante", explica la diputada Fawzia Koofi, una de las impulsoras de la medida, que hace un par de semanas sufrió un atentado terrorista que le ha causado graves heridas en la mano derecha. 

La nueva legislación permitirá a las mujeres empezar a ejercer sus derechos como ciudadanas, desde reclamar la patria potestad de un hijo en caso de enviudar hasta percibir una pensión o realizar algunos trámites administrativos. Un comité liderado por el vicepresidente Mohammad Sarwar Danish ha sido el encargado de redactar la proposición de reforma, tras "consultar a los líderes religiosos y representantes de la sociedad civil". Hace unos días mostró su satisfacción en Twitter por lo que considera "un gran paso hacia la igualdad de género y la protección de los derechos de la mujer".

Una vez aprobada en el Consejo de Ministros, la reforma tendrá que pasar por el filtro de la Asamblea Nacional donde es previsible una férrea oposición de los diputados conservadores, que sin embargo, no disfrutan de mayoría suficiente para imponer el veto.

El anuncio llega en un momento clave en la negociación que las autoridades mantienen con los talibanes, el grupo de islamistas radicales que subyugó al país entre 1996 y 2001 y limitó los derechos de las mujeres en su totalidad. La llamada cuestión femenina es un asunto clave en el reparto de poder en el país afgano, y aunque las activistas denuncian que todavía queda un largo camino por recorrer, hoy es un día donde se vislumbra algo de luz al final del túnel. 

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