La naranja mecánica, 50 años después

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"Yo veo el filme de Kubrick como una comedia negra, tan maravillosa como hilarante. Es una película arriesgada con un mensaje comprensible, nada más, no hay que darle más vueltas. Cuando se estrenó, me sorprendió y me tocó las narices que muy poca gente pillara la sátira y el humor negro. Por suerte, con el paso del tiempo el público es capaz de reírse al ver la película. Hicimos algo revolucionario que ha sido copiado hasta el infinito". Malcom McDowell, protagonista de 'La Naranja Mecánica'. 

Tengo que reconocer que con los años me he vuelto mucho menos mitómano de lo que era, dejando a un lado el alma freak que durante varias décadas me empujaba a asistir a convenciones, festivales, pre-estrenos y aniversarios de películas más o menos míticas. Digamos que ahora veo el cine desde una perspectiva muy distinta, ni mejor ni peor, sino diferente. Recuerdo a Harrison Ford en Madrid en 2002 intentando quitarle hierro a 'Blade Runner'…el actor de Chicago no fue ni el primero ni el último en tirar por la borda la mayoría de sueños húmedos de muchos fans. El poder trabajar en la industria y dirigir durante casi 15 años un magazine cultural en Onda Rambla-Onda Cero (más tarde en Punto Radio), me permitió poder asistir a muchos rodajes y entrevistar a muchísimos profesionales del mundo del cine, la música, la literatura y el teatro, descubriendo a personajes realmente interesantes, con una historia más que interesante a sus espaldas y un baúl lleno de anécdotas. El actor británico Malcom McDowell fué uno de ellos, sin lugar a dudas. 

Cuando se cumplen 50 años del estreno de 'La Naranja Mecánica', recuerdo con mucho cariño la tarde que pasé con Jon Harlan (productor de Stanley Kubrick) y Malcom McDowell en el Festival de Sitges a comienzos de octubre de 2009. Con Harlan ya habíamos coincidido en varias ocasiones, conversando sobre Kubrick y sus películas, pero aquella era la primera vez que podía conversar con Malcom McDowell, observando como te mira mientras preguntas y como se expresa mientras contesta. Es un actor de carácter al que siempre le he tenido mucho respeto debido en parte a su valentía a la hora de meterse en la piel de personajes complejos, desde Alex en el filme que nos implica a 'Calígula', en la versión porno-light de Tinto Brass. McDowell aguantó estoicamente la lluvia de preguntas, tal fue el nivel, que incluso alguien le llegó a pedir que cantara 'Singin in the rain', a lo que accedió amablemente, demostrando que a estas alturas de su vida, está de vuelta de todo, o de casi todo. 

El actor británico se esforzó (una vez más) en desmitificar 'La Naranja Mecánica', aunque sigue pensando que el de Alex, es el mejor papel de su carrera. McDowell casi siempre tira de sarcasmo, salpicado con unas gotas de oscuro sentido del humor. 

Según McDowell "La Naranja Mecánica es una gran película cargada de momentos brillantes y un mensaje que, por desgracia, hoy en día sigue estando muy vigente. Es una sátira cargada de humor negro". El actor se mostró muy honrado a la hora de poder trabajar a las órdenes de Stanley Kubrick, afirmando que era un director muy exigente durante los rodajes menos en lo referente a la comida (destacó que el catering del filme era horrible, igual que la mayoría de caterings en el cine británico). Kubrick era muy perfeccionista, obsesivo en ocasiones. Desde un primer momento, McDowell reconoció que se lanzó a una piscina sin saber si había suficiente agua, aportando todo lo que pudo para que el filme llegara a buen puerto, ¡y vaya si lo logró!

La Naranja Mecánica es una gran película cargada de momentos brillantes y un mensaje que, por desgracia, hoy en día sigue estando muy vigente. Es una sátira cargada de humor negro

McDowell recuerda a Kubrick como una persona cercana con la que se podía hablar, pero sin entrar en excesivos detalles sobre la forma o el método interpretativo. Stanley Kubrick no soportaba las conversaciones entre los actores y  el director más allá de la escena que estaban preparando. En 'La Naranja Mecánica', Kubrick dejó a su protagonista bastante cancha a la hora de improvisar escenas, algo que McDowell agradeció, reconociendo que no habría podido interpretar este papel en otro momento de su vida. McDowell estaba en el lugar adecuado y en el momento adecuado y supo darle a Kubrick el personaje que estaba buscando, ofreciendo de paso una interpretación que no dejaría indiferente a crítica y público. El productor Jan Harlan siempre ha afirmado que Kubrick era un director muy meticuloso, pero nunca se prodigaba en exceso a la hora de dar explicaciones antes de rodar una escena. Algo parecido le ocurre a Clint Eastwood con sus actores, aunque Eastwood rueda mucho menos metraje que Kubrick. Según Harlan y McDowell, si a Kubrick le preguntabas algo, este te respondía: "No soy una escuela de arte dramático, déjame rodar las tomas que crea necesarias y ten lista tu frase".

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'La naranja mecánica'

Coincido con McDowell y Harlan al afirmar que 'La Naranja Mecánica' es un filme que resulta muy atractivo a nivel visual. La película está llena de resortes que saltan en el momento adecuado con el objetivo de sorprender al espectador. McDowell comenta que son recursos cinematográficos, trucos de artesano que se apoyan en la música, la fotografía y en un montaje muy arriesgado que busca sorprender. Cuando le pregunté si había algo más en el filme, si creía que Kubrick había ocultado algún mensaje críptico que obligara al espectador a tener que ver la película varias veces, McDowell comentó que no cree que Kubrick incluyera ningún tipo de mensaje oculto, ni cree en la necesidad de tener que buscarle los tres pies al gato. Una vez más, McDowell se esforzaba por desmitificar un filme mitificado hasta el exceso. Todo es mucho más sencillo de lo que parece.

Viendo la 'La Naranja Mecánica' a mediados de 2021, sigo pensando que es una película radical, que aporta un contundente mensaje crítico. Un mensaje que a comienzos de los años 70 podía resultar excesivamente realista, sobre todo para las clases medias. El filme marcó un antes y un después a la hora de mostrar la violencia en las grandes ciudades, una violencia urbana donde la rabia, el racismo, la xenofobia y el odio campan a sus anchas. 

El mensaje de Kubrick resulta mucho más radical y contundente que el que pudimos ver en 'Dr Strangelove', del que diría que es el filme donde el espectador puede sentirse más incómodo. Es cierto que también existe violencia (y mucha mala leche) en 'La Chaqueta Metálica', (otra maravilla) pero en 'La Naranja Mecánica' el tipo de mensaje es muy distinto. De un modo visceral, crudo pero visualmente artístico, Stanley Kubrick creó un demoledor retrato de una sociedad que de algún modo, vivía inmersa en una decadencia moral alarmante. Los efectos de la guerra fría, la crisis económica, los problemas con el IRA y la guerra del Vietnam se dejaban notar en una juventud inglesa que vivía atrapada en una vorágine de pesimismo y miedo. 

Stanley Kubrick creó un demoledor retrato de una sociedad que de algún modo, vivía inmersa en una decadencia moral alarmante

Y para retratar la época y el momento, nada mejor que la novela de Anthony Burgess, publicada en 1962, un libro fascinante que en aquel momento sorprendía a intelectuales, músicos y directores de cine. Curiosamente, la película de Kubrick mantiene el final que podemos leer en la versión americana de la novela, que suprime varios pasajes de la versión original publicada en Reino Unido. Polémicas literarias aparte, la película contiene escenas icónicas que han pasado a la historia del cine, escenas que se apoyan en la mirada y en los gestos de un Malcom McDowell en estado de gracia que llena la pantalla de un modo único. Si hablamos de escenas icónicas, no podemos ignorar la influencia que ha tenido el filme a través del tiempo, logrando calar hondo en el imaginario colectivo. Desde David Bowie hasta Madonna, pasando por The Stalkers, Christina Aguilera o incluso Bart Simpson, no ha faltado ni faltará quien se ponga el bombín y la icónica cojonera y emule sus imágenes, cargadas de un tipo de lirismo y poesía difíciles de describir con palabras. 

'La Naranja Mecánica' se ha convertido por méritos propios en un clásico imperecedero, siendo un claro ejemplo de filme contundente que no se va por las ramas, que avanza sin medias tintas dando un buen puñetazo en la mesa (y en el estómago de muchos espectadores). Coincido con el actor protagonista al afirmar que es un ejercicio de crítica y de humor negro brutal, un divertimento cruel de un director único, cuya personalidad trascendía más allá del set de rodaje. McDowell destacó su aportación personal a la hora de crear el personaje principal. Al igual que Jack Nicholson, McDowell es de esos actores que solo mirando a la cámara ya te transmiten algo, creando momentos únicos con tan solo levantar una ceja. Recuerdo a McDowell en 'El Trueno Azul' junto a Roy Scheider, donde desde el primer segundo que aparece en pantalla, ya sabes que de colega tiene poco. 

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Stanley Kubrick durante el rodaje

Stanley Kubrick era todo un experto en poner el dedo en la llaga y aunque nunca creyó ser un grandísimo erudito, supo plasmar una realidad oculta, mostrando al mundo un tipo de violencia que por desgracia, sigue siendo habitual en nuestra sociedad. A nivel personal, sigo pensando que 'Senderos de Gloria', '2001' y 'Espartaco' (filme de encargo), son sus mejores obras, seguidas de 'La Naranja Mecánica', 'Lolita' y 'El Resplandor', otro filme mitificado hasta la saciedad.
Llegados a este punto, solo me queda recordar varias preguntas que quedaron en el aire durante la visita de John Harlan y Malcom McDowell al Festival de Sitges. Son preguntas que quedarán supeditadas a la opinión de los lectores, siendo algunas motivo de tertulia en encuentros cinéfilos y varios festivales de cine.

¿Cuándo una película que ha obtenido un éxito relativo se convierte en una obra de culto? y ¿quién es el responsable de que suceda?, ¿hasta que punto el fenómeno fan es el responsable de encumbrar o hundir obras, destrozando en ocasiones los pilares fundamentales de la crítica cinematográfica?, ¿los actores y directores conocen la opinión real del público?, ¿en el mundo del cine, todo es mucho más sencillo de lo que parece?...Como todo en esta vida, no creo que existan blancos o negros, pues la escala de grises es enorme. En el caso de 'La Naranja Mecánica', la película no deja a nadie indiferente, siendo polémica por sus interpretaciones, por su guión y por el mensaje que arroja. El filme recibió cuatro nominaciones en los premios Óscar, (mejor película, director, guión adaptado y montaje), siendo derrotada en la 44ª ceremonia de entrega por otra gran película, 'The French Connection'. La Academia no quiso arriesgar y premió un thriller anti-droga antes que un filme donde se exponÍan algunas de las vergüenzas de nuestra modélica e idílica sociedad actual. 

Dejando a un lado que Kubrick solo ganó un Oscar por los efectos especiales de '2001' en 1969, es importante mencionar que no tiene ni un solo título aburrido o vacío de contenido. Kubrick siempre sorprendía y sus películas lo siguen haciendo hoy en día. Es un director que siempre está presente a la hora de recordar a los mejores directores de la historia del cine. Y Malcom McDowell siempre será recordado por ser el protagonista de un filme que tan solo pretendía ser una comedia negra cargada de ironía y mala leche…Por muchos filmes que haya interpretado, el de Kubrick es y será su mayor éxito, dejando a un lado que fuera el asesino del Capitán Kirk en 1994, algo que nunca le perdonaré. 

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