¿Qué hace falta para que vuelvan los emigrantes españoles?

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Hace unas semanas Pedro Sánchez, ahora presidente en funciones del gobierno, presentó el nuevo plan de retorno con el que el ejecutivo pretende recuperar a parte de quienes se marcharon a otros países obligados por las circunstancias laborales. Se trata de 50 medidas promovidas por Volvemos (consultoría de tres emigrados que lleva desde 2016 ideando planes para el retorno "del talento"), que se explican en la página 'Un país para volver'.

Diego Ruiz del Árbol, uno de sus ideólogos, cuenta que las medidas más importantes son "una plataforma única de proceso de retorno, donde la gente se podrá registrar y habrá asesoramiento, mediadores laborales e información del mercado laboral español". Hasta ahora retornar a España suponía una reconexión con el entorno que las personas emigradas debían hacer por su cuenta y visitando diversas administraciones. "Eso va a cambiar con la ventanilla única-dice Diego-, ya que todas las personas que tengan dudas con los trámites administrativos se podrán comunicar con los diversos ministerios a través de esta plataforma unificada, online, por teléfono o presencialmente. La novedad es que ahora todo será interdepartamental e interministerial". 

Pero la medida ha nacido ya con algunas críticas a su alrededor. Una de las más fuertes viene de Marea Granate, colectivo trasnacional de emigrantes del Estado Español famoso, entre otras cuestiones, por su lucha encarnizada para derogar el llamado "voto rogado" (voto desde el exterior). María Almena, integrante de Marea Granate que lleva 6 años en París, opina que la dotación de 24 millones de Euros que propone el Gobierno de Pedro Sánchez es "muy ínfima, la promesa electoral de Pedro Sánchez habían sido 1.500 millones de Euros, aunque casi todo está orientado al ámbito empresarial o del emprendimiento. Esto impacta en un perfil determinado, pero por ejemplo a los investigadores no les sirve de mucho. Muchas de estas medidas no tienen ni siquiera dotación presupuestaria, así que más que medidas reales, son declaraciones de buena voluntad".

María Almena, integrante de Marea Granate que lleva 6 años en París, opina que la dotación de 24 millones de Euros que propone el Gobierno de Pedro Sánchez para el plan retorno es muy ínfima

Según María, la tarea de un gobierno sería crear empleo público, "con los recortes anteriores perdimos 10.000 plazas y con estas medidas se recuperarán unas 40". Otras medidas que facilitarían el retorno, según María, serían "una política adecuada de vivienda, no sólo información sobre ella, y que se obligue a que el mercado laboral cambie, además de los puestos públicos. Los docentes, profesionales de la sanidad o investigadores que se marcharon no pueden volver para emprender". Y una cuestión que estima fundamental. "Las facilidades para acreditar títulos extranjeros o que las parejas de retornados consigan visado deberían ser iguales para toda la población, no únicamente para los retornados". 

Al preguntar a personas emigradas que si volverían tras ver este plan, hay opiniones para todos los gustos, aunque la mayoría se inclina por el escepticismo. "Veo este plan muy orientado a reactivar empresas y emprender"- dice Nerea Fernández Cordero, corresponsable de Acción Política de Izquierda Unida Exterior-. Ella lleva cinco años fuera (uno en Alemania y cuatro en Dublín). "A mi no me sirve de nada porque yo me dedico a la educación infantil y veo que ni siquiera se propone derogar la reforma laboral, que es lo que se debería hacer para crear empleos más dignos. La situación laboral en España sigue siendo un desastre. Primero hay que favorecer que esto cambie y, si esto ocurre, irán volviendo quienes se han marchado y, lo que es más importante, la gente no tendrá que emigrar por obligación", expresa Nerea. 

'Un país para volver' es un plan que se ha hecho a semejanza de otros ya implantados, como el 'Plan de retorno del talento' de Valladolid. Su alcalde, Óscar Puente (PSOE), cuenta a Kamchatka que la gente que ha vuelto con este programa "es gente con gran formación universitaria y que tenían, por ejemplo, trabajos muy cualificados en Londres". Al preguntarle que si los que han estado trabajando de camareros en Londres no tienen derecho también a volver o están faltos de talento, contesta: "El programa se llama Retorno del talento. No tenemos muchas más formas de medir el talento. Quienes quieran volver necesitan una empresa que quiera contratarles. Los perfiles que las empresas buscan no son los de un universitario que trabaja de camarero, sino los de un profesional con dominio de varios idiomas y alta cualificación, más experiencia acreditada".

Con estos criterios, sorprende entonces que se necesite un plan público para que retornen estos altos perfiles profesionales y que no puedan regresar buscando trabajo por su cuenta. Óscar Puente opina, en este sentido, que "ya hay muchos universitarios en paro en España, no necesitamos retornar más, y menos si su experiencia profesional es trabajar de camareros. De lo que se trata es de que retornemos a los que pueden aportar más". En las próximas elecciones municipales Valladolid elegirá dos concejales menos debido a su pérdida de población.

Gerardo vive en México y estuvo a punto de volver con el programa de retorno de Valladolid. "Estuve en un proceso de selección y me cogieron, pero al final rechacé por motivos personales. Sé que deja atrás a otras personas menos cualificadas, pero a esas personas se les ayuda al retorno consiguiendo un mercado laboral estable, no por el simple hecho de ayudarles a retornar, porque luego se acaba la subvención y vuelven a estar desempleadas".

La crisis hizo que se marchasen de España miles de científicos, profesores y profesionales sanitarios, oficios en las que se precisa de empleo público para que se pueda producir un retorno tangible. También emigraron universitarios con un perfil muy específico. Es el caso de Jaime Martínez, filólogo e iranista que trabaja en el Instituto de Iranística de Berlín. "El discurso del retorno ha llegado para quedarse, porque 2,5 millones de personas son un sector importante al que dirigirse. Este plan de 23 millones está orientado sobre todo al asesoramiento del retorno. El acompañamiento y el asesoramiento es importante, pero sin derogar dos reformas laborales, recuperar el empleo público perdido con los recortes o hacer una regulación estricta de alquileres y vivienda pública, el plan de retorno es una declaración de intenciones. Lo que importan son unas condiciones y yo en España seguramente estaría en el paro".

La crisis hizo que se marchasen de España miles de científicos, profesores y profesionales sanitarios, oficios en las que se precisa de empleo público para que se pueda producir un retorno tangible

En el caso de Sara, que volvió por su cuenta este año, tras pasar 7 años en Roma, "no ha sido nada simple. En mi caso he vuelto con un contrato laboral de un año, pero allí era autónoma, aunque han apreciado mi experiencia internacional. Me hubiese encantado recibir ayuda económica directa, porque me he gastado miles de euros en la mudanza. Quise arriesgar por hacer el cambio, pero dejé atrás todo porque estaba totalmente deprimida ya". Aunque reconoce que no le costó encontrar trabajo en su campo, la decoración de interiores, admite que no sabe qué pasará con su futuro cuando termine su contrato de un año. 

Uno de los factores que determinan que las personas quieran retornar no es sólo encontrar un trabajo con condiciones dignas, sino que éste sea medianamente estable. El país al que se emigra también tiene mucho que ver en que luego sea más fácil retornar. Gemma vivió 7 años en La Paz (Bolivia), donde trabajaba de periodista en uno de los periódicos nacionales más conocidos. "En mi caso, al decir que había trabajado en Bolivia, a las empresas les daba igual. No se valora abrirte camino en un lugar diferente, sino que sean países ricos, como Alemania o Reino Unido".

Sobre si es elitista que se primen los conocimientos universitarios en el retorno, frente a otros también importantes para nuestro día a día (un barrendero también aporta riqueza), Gemma cree que "si que es verdad que hay demasiados universitarios, por eso creo que se debería poner en valor la formación profesional, como ya ocurre en otros países. Para mi la universidad es una casa del saber, donde se va a cultivar el conocimiento, pero no está orientada así. En España hay gente con uno o dos másteres a los que les pagan como si tuviesen una formación muy inferior, pero al mismo tiempo las empresas no quieren contratar a quien no tenga esos títulos".

En España hay gente con uno o dos másteres a los que les pagan como si tuviesen una formación muy inferior, pero al mismo tiempo las empresas no quieren contratar a quien no tenga esos títulos

Diego Ruiz del árbol, impulsor del plan de retorno, reconoce que "podríamos haber hecho un plan mucho más ambicioso, tipo carta a los reyes magos, pero no habría sido realista. Estas medidas son factibles y esperamos que se continúe con este plan, dotándolo de más presupuesto en los futuros gobiernos. Si hubiésemos puesto sobre la mesa la derogación de la reforma laboral y ésta luego no se hubiese llevado a cabo, eso habría generado frustración. La no aprobación de los presupuestos del Gobierno y convocación de nuevas elecciones ha supuesto que no se pudiese completar una partida económica mayor para este plan".

Sobre si han hecho seguimiento de los planes anteriores, Diego comenta que "en Castilla-La Mancha está dando buenos resultados. Se registraron 450 personas desde septiembre de 2017 y han conseguido volver la mitad. Estamos viendo que lo que más retorno provoca es el asesoramiento y a las empresas les interesa más que les busques perfiles determinados que el hecho de que se subvencione la contratación de personas retornadas". 

El observatorio de buenas prácticas internacionales, para dar a conocer cómo está el mercado laboral de otros países, es lo que más interesa de este plan a las personas encuestadas para este artículo. Elia, residente en Alemania desde hace más de seis años, dice que no quiere volver, porque "las condiciones laborales de las que disfruto en Alemania son difícilmente equiparables a las que tendría allí. Sin embargo, reconozco que si no tuviese trabajo o estuviese viviendo una situación de precariedad, como alguna gente que conozco aquí, a lo mejor lo tomaría como punto de inflexión para volver. El observatorio de buenas prácticas pone en el punto de mira el principal problema: la cultura empresarial y los salarios, dos factores decisivos para retornar o no". 

El observatorio de buenas prácticas pone en el punto de mira el principal problema: la cultura empresarial y los salarios, dos factores decisivos para retornar o no

En otras situaciones, como la de Iratxe, la nostalgia por dejar el país natal y el hecho de tener que desligarse levemente de las redes familiares y amistosas, harán que vuelva a pesar de tener un buen trabajo en el extranjero. "Me renovaban el contrato después de verano, pero antes de eso les he dicho que no, que me marcho. Quiero volver aunque no tenga trabajo allí, porque no aguanto más vivir fuera, me resulta ya insoportable". 

Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) hay 2,5 millones de personas viviendo en el extranjero, cifra inexacta porque sólo se contabilizan los inscritos en los consulados y uno de las mayores reticencias para hacerlo es vivir lejos de él o el miedo a perder derechos como la sanidad. 

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