Refugiados: emergencias actuales y documentales para entender sus conflictos

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La tierra no se resquebraja únicamente por el calentamiento global. En la actualidad asistimos a nueve crisis de refugiados que sobreviven al margen de la agenda política internacional. Silenciados y olvidados, sus voces resuenan a través del cine documental. 

República Democrática del Congo
 
La larga y costosa guerra civil terminó en 2003 y la esperanza floreció, pero en su lugar han comenzado olas esporádicas de violencias, especialmente en Kivu Norte, donde el impacto de la violencia generalizada y la anarquía persisten. Ahora, miles de civiles de nuevo se encuentran en una lucha por sobrevivir.
 
Si bien muchas personas han regresado a Kasai, se encuentran en una situación de pobreza, donde los negocios y los centros educativos están en ruinas y los miembros de su familia han sido asesinados. Las violaciones a los derechos humanos están aún generalizadas, incluyendo la mutilación física, los asesinatos, la violencia sexual, los arrestos arbitrarios y la detención en condiciones inhumanas. Actualmente, más de 750.000 personas continúan desplazadas dentro de la región de Kasai.
 
A pesar de que estos conflictos han obligado a muchos congoleños a huir de sus hogares, el país también acoge a más de medio millón de refugiados de países vecinos. El país continúa presenciando nuevas llegadas desde Burundi, República Centroafricana y Sudán del Sur.
 
El riesgo de desplazamiento es alto, ya que los conflictos políticos y étnicos afectan a muchas áreas. Las necesidades de protección, particularmente de las personas más vulnerables, son enormes, y los desafíos para conseguir ayuda continúan aumentando. 
 
Películas 

‘Angalía Mzungu (Mira al blanco)’, de Isabel Muñoz (2016)

Documental experiencial que retrata el proceso vital y creativo que vivió la reconocida  fotógrafa Isabel Muñoz durante su tercer viaje a la zona de los Kivus, en el Congo. Una tierra rica en minerales como el coltán y el oro y donde las mujeres y niñas viven un clima de violencia y barbarie. Isabel viaja al Congo para continuar con su trabajo con los primates e inaugurar la exposición 'Mujeres del Congo hacia la esperanza', en la sede del Instituto francés de Bukavu, la ciudad donde viven las protagonistas de su trabajo. Allí se encontrará con mujeres líderes, como Caddy Adzuba, la activista congoleña y premio Príncipe de Asturias, que le habló por primera vez de esta realidad.

‘The Testimony’, de Vanessa Block (2015)

Documental que muestra la situación de desamparo de las mujeres violadas en la sociedad congoleña, coincidiendo con el mayor juicio por violación en la historia del Congo, en el que acusaron a soldados del Gobierno del ataque brutal contra sus propios ciudadanos. También hay esperanza y de la desesperación surgen iniciativas empoderadoras de mujeres para mujeres.

Sudán del Sur

Sudán del Sur ha sufrido violencia étnica y una guerra civil desde 2013; a partir de 2017, tenía la puntuación más alta en el Índice de Estados Frágiles (antes, el índice de Estados Fallidos), superando a Somalia.

Desde diciembre de 2013, brutales conflictos se han cobrado miles de vidas y han expulsado a casi cuatro millones de personas de sus hogares. Mientras muchos permanecen desplazados dentro del país, más de dos millones han huido a países vecinos en un intento desesperado por alcanzar la seguridad.

La situación en Sudán del Sur y los países vecinos ha escalado rápidamente hasta llegar convertirse en una emergencia humanitaria. Se espera que el desplazamiento en la región continúe aumentando mientras no se encuentre una solución política.

La mayoría de las personas refugiadas son mujeres y niños, muchos de los cuales han cruzado la frontera solos. A menudo llegan débiles y desnutridos. Al llegar la época lluviosa, sus necesidades se ven agravadas por las inundaciones, la escasez de alimentos y las enfermedades. Ya hay dos millones de sursudaneses refugiados en países como Etiopía, Sudán y Uganda. Muchos de ellos temen un ataque inminente o tener que luchar con la inseguridad alimentaria. 

‘We come as friends’ / Venimos como amigos’, un documental de Hubert Sauper (2015)

La película proporciona una mirada de Sudán desde un avión de dos asientos hecho a mano, en la que se ve a los inversores estadounidenses, los petroleros chinos, los funcionarios de la ONU y los misionarios cristianos luchar para dar forma a Sudán según sus propias miradas y, al mismo tiempo, aplaudir la supuesta "independencia" del estado más nuevo del mundo. Lo que surge es una crítica devastadora de las consecuencias del imperialismo cultural y económico. 

Myanmar - Los Rohinyá

Más de un millón de refugiados rohinyá huyeron de la violencia en Myanmar en sucesivas oleadas de desplazamientos desde principios de los años noventa. Las cifras continúan aumentando en niveles alarmantes. En el punto más alto de la crisis, miles de personas cruzaban diariamente a Bangladesh. La mayoría caminó durante días a través de junglas y montañas, o desafió peligrosos viajes por mar a través de la Bahía de Bengala. Llegaron exhaustos, hambrientos y enfermos, necesitados de protección internacional y asistencia humanitaria.

Los Rohinyá son una minoría étnica musulmana y apátrida en Myanmar. A partir de mayo de 2012, fueron víctimas de la violencia antimusulmana instigada por el movimiento 969 liderado por el monje budista Ashin Wirathu. El ejército birmano inició una operación de "limpieza étnica" - así la calificó la ONU - por la que los rohinyá fueron expulsados de sus casas, sus pertenencias y tierras fueron quemadas y se vieron obligados a huir al país vecino de Bangladesh, donde fueron acogidos en improvisados y enormes campos de refugiados.

Su último éxodo comenzó el 25 de agosto de 2017, cuando estalló la violencia en el estado de Rakhine, en Myanmar, obligando a más de 723.000 personas a buscar protección en Bangladesh. La mayoría llegó en los primeros tres meses de la crisis. La gran mayoría que llega a Bangladesh son mujeres y niños, y más del 40% son menores de 12 años. Muchas otras son personas mayores que requieren ayuda y protección adicionales. Según organizaciones humanitarias desplegadas en la zona, no tienen nada y necesitan todo.

Casi todos los recién llegados han buscado albergue dentro y a los alrededores de los campamentos de refugiados de Kutupalong y Nayapara. Algunos se han unido a sus familiares allí, mientras que otros se ven obligados a depender de la asistencia y los servicios, poniendo una inmensa presión sobre las instalaciones existentes.

Los nuevos asentamientos espontáneos han emergido de un día a otro, aumentando las preocupaciones por la falta de albergues adecuados, acceso a servicios básicos y consideraciones generales de protección, como la seguridad para las mujeres y las niñas. El asentamiento de refugiados de Kutupalong ha crecido hasta convertirse en el más grande de su tipo en el mundo, con más de 600.000 personas viviendo en un área de solo 13 kilómetros cuadrados, llevando la infraestructura y los servicios hasta sus límites.
 
El Gobierno de Bangladesh ha respondido generosamente durante la última crisis. Las aldeas locales también han aceptado a los recién llegados. No han escatimado ningún esfuerzo para ayudar, forzando sus recursos ya limitados.
 
Fuentes del Acnur informan de que se necesita urgentemente apoyo internacional adicional para intensificar la asistencia desde el apoyo puramente humanitario y cotidiano a los desafíos a mediano plazo, incluida la resiliencia, la educación, el registro y los programas para proteger a los refugiados más vulnerables, incluidos los niños, las mujeres y personas con necesidades específicas.
 
‘El venerable W’, un documental de Barbet Schroeder (2017)

Las tensiones entre musulmanes y budistas en Myanmar / Birmania son analizadas a través de la controvertida figura de Wirathu, uno de los líderes budistas de un país donde el 90% de la población ha adoptado el budismo como fe: una religión basada en un modo de vida tolerante y que rechaza la violencia.

Muestra el horror de la violencia extrema en ese país, donde se lleva a cabo una campaña de limpieza étnica contra la comunidad musulmana Rohinyá, que ha dejado miles de muertos y desplazados. Esta crisis genocida proviene del Estado y sus líderes morales incluyen a un grupo de monjes budistas, entre ellos Ashin Wirathu.

República centroafricana

La República Centroafricana (RCA) es uno de los países más pobres del mundo. Se ha visto afectado por los disturbios durante años, pero desde mayo de 2017, los recientes y violentos enfrentamientos entre grupos armados han provocado un aumento de sufrimiento, muertes y destrucción.
 
Desde diciembre de 2013, cuando estalló la violencia en la República Centroafricana, con grupos armados que controlaban partes del país, cientos de miles de personas se vieron obligadas a huir de sus hogares. Hoy en día, en la RCA se siguen presentando esporádicos estallidos de violencia, obligando a los más de 543.000 refugiados centroafricanos a permanecer en los vecinos Camerún, Chad, República Democrática del Congo, República del Congo y, en menor medida, en Sudán y Sudán del Sur. Actualmente, el número de refugiados centroafricanos es el más alto desde el inicio del conflicto. Además de los refugiados, alrededor de 700.000 personas se vieron obligadas a huir de sus hogares dentro del país, lo que significa un aumento del 60 por ciento con respecto a 2016.
 
Desde finales de 2016, la República Centroafricana ha iniciado un gradual proceso de transición hacia la paz y la estabilidad y muchas personas refugiadas y desplazadas internamente han empezado a retornar. En la actualidad, la inseguridad está afectando a otras zonas del país, algunas de las cuales no habían sido alcanzadas por la violencia anteriormente.
 
Miles de personas tuvieron que caminar durante semanas escondiéndose en los bosques en un intento desesperado de huir, a veces sin tener agua ni comida. Los que pudieron llegar a los asentamientos para personas desplazadas describieron escenas traumáticas de violencia, mientras la tasas de malnutrición han alcanzado niveles graves. En la que es una de las situaciones de emergencia con menos financiación a nivel global, muchas personas carecen incluso de la asistencia esencial para la supervivencia. 
 
‘Los Párpados Cerrados de Centroáfrica’, un documental de Alfredo Torrescalles y Berta Mendiguren (2016)

Ofrece un recorrido por la geografía social de la República Centroafricana, para entender las claves de su situación desestructurada y por qué uno de los países más ricos en recursos naturales se ha convertido en un Estado fallido.

Este documental es un retrato de la sociedad centroafricana actual y de los problemas que está viviendo. Un viaje de observación que da voz a diversos sectores sociales componiendo un mosaico de testimonios y visiones que aproximan al espectador a las diferentes dimensiones que esconde esta "guerra olvidada", tras el pretexto del enfrentamiento religioso. La narración recoge una gran cantidad de personajes y situaciones que hablan de la total desprotección de la población, los intereses políticos, el comercio de diamantes y otros negocios ilegales, el islamismo, la corrupción, los señores de la guerra o la intervención armada internacional, entre otros. Un documental único para asomarse a la vida actual en Centroáfrica, huyendo de lecturas maniqueas sobre buenos y malos, dando voz al propio pueblo centroafricano.

Nigeria

En 2018, la crisis en Nigeria entró en su quinto año. Desde que los ataques extremadamente violentos de la secta islamista Boko Haram desbordaron del noreste de Nigeria a los países vecinos, en 2014, Camerún, Chad y Níger se vieron arrastrados en un devastador conflicto regional.

Los militares nigerianos, junto con la Fuerza Multinacional Conjunta (MNJTF), han expulsado a extremistas de muchas de las áreas que una vez controlaban, pero estos avances han sido opacados por el aumento de los ataques de Boko Haram en los países vecinos. A pesar del retorno de los desplazados internos nigerianos y de las personas refugiadas en las zonas accesibles, la crisis continúa siendo aguda.

A la fecha, la región de la cuenca del lago Chad se ve afectada por una emergencia humanitaria compleja. Aproximadamente 2,4 millones de personas están desplazadas, incluyendo a 1,9 millones de desplazados internos en el noreste de Nigeria, más de 471.000 desplazados internos en Camerún, Chad y Níger, y más de 228.000 refugiados. La crisis ha sido exacerbada por el hambre y la desnutrición causadas por los conflictos, que han alcanzado niveles críticos en los cuatro países de la región. 
 
Alrededor de cuatro millones y medio de personas sufren inseguridad alimentaria y tendrán que depender de la asistencia. Los desafíos de protección para los desplazados se ven agravados por la inseguridad y la inestabilidad socioeconómica, con comunidades en la región del Sahel que enfrentan pobreza crónica, condiciones climáticas severas, epidemias recurrentes, infraestructura deficiente y acceso limitado a los servicios básicos.

‘Niñas Robadas: Secuestradas por Boko Haram’, un documental de de Gemma Atwal (2018)

En 2014, 276 niñas nigerianas fueron secuestradas por el grupo terrorista Boko Haram. Tres años más tarde, más de 100 niñas fueron liberadas tras negociaciones con el estado. El documental se centra en sus vidas tras la liberación y en cómo se han adaptado a la rutina tras la traumática experiencia.

Siria

Más de 5,6 millones de personas han huido de Siria desde que estallara la guerra civil en 2011, buscando seguridad en Líbano, Turquía Jordania y otros países. Además, millones de personas están desplazadas dentro de Siria y, a medida que la guerra continua, la esperanza se desvanece rápidamente.

Millones de sirios han huido a través de la frontera, escapando de las bombas y las balas que han devastado su hogar. Turquía acoge a más de 3,3 millones de sirios registrados. La mayoría de ellos vive en áreas urbanas, con alrededor del ocho por ciento de alojados en campamentos administrados por el Gobierno. 
 
En Líbano, la vida es una lucha diaria para muchos refugiados sirios, que tienen pocos o ningún recurso financiero. Alrededor del 70 por ciento vive por debajo del umbral de la pobreza. No hay campamentos de refugiados formales y como resultado, más de un millón de sirios registrados están dispersos en más de 2.100 comunidades, así como sitios urbanos y rurales, a menudo compartiendo pequeños alojamientos básicos con otras familias de refugiados en condiciones de hacinamiento.
 
En Jordania, más de 655.000 hombres, mujeres y niños están actualmente atrapados en el exilio. Aproximadamente el 80 por ciento de ellos viven fuera de los campamentos, mientras que más de 139.000 han encontrado albergue en los campamentos de Za’atari y Azraq. Muchos han llegado con medios limitados para cubrir incluso las necesidades básicas, y quienes al principio podían confiar en los ahorros o el apoyo de las familias de acogida ahora necesitan cada vez más ayuda. El 93% de los refugiados en Jordania viven por debajo del umbral de la pobreza.
 
Irak también ha visto llegar a un número creciente de sirios. Allí se albergan más de 246.000, mientras que en Egipto, el ACNUR brinda protección y asistencia a más de 126.000. 

‘Nacido en Siria’, un documental de Hernán Zin (2016)

Desde que comenzara la guerra civil en Siria unos cuatro millones de sirios han tenido que abandonar el país huyendo de la violencia. Más de la mitad de ellos son niños. 'Nacido en Siria' narra el periplo de esos refugiados desde el punto de vista de los niños que viven este calvario: los abusos de las mafias, las inclemencias del mar, la incertidumbre sobre un futuro al que la gran mayoría se enfrenta apenas con lo puesto, y descubriremos que llegar a su destino es sólo el comienzo de una nueva odisea: la de la integración en una tierra nueva y, en muchos casos, hostil. El mayor éxodo de refugiados desde la Segunda Guerra Mundial visto a un metro y medio de altura a través de siete historias de guerra, sufrimiento y desesperación… pero también de superación, inocencia, valor y esperanza, que nos permitirán entender qué significa haber nacido en Siria. 

‘La niña bonita’, un documental de Julieta Cherep (2017)

Las historia de una familia siria que huyó de su país y vive temporalmente en un campo de refugiados. Su hija mayor, Hala, sueña con retomar sus estudios y reencontrarse con su padre. Su vivencia se cruza con la de otra niña que años atrás sufrió lo mismo por culpa de un golpe de estado. Sus vidas comparten una misma experiencia en las que Acnur estuvo presente para garantizar sus derechos fundamentales

‘Hayati (Mi vida)’, un documental de Sofi Escudé, Liliana Torres (2018)

En 2015, en su huída de Siria, Ossamah y su hijo pequeño fueron víctimas de una zancadilla en la frontera húngara por parte de una reportera. La imagen se viralizó, convirtiéndose en uno de los iconos más vergonzosos del conflicto. Paradójicamente, esto le permitió llegar a Madrid. El resto de su familia, están estancados en Turquía. Su ejemplo nos permite reflexionar sobre la supervivencia de las familias sirias atrapadas en Turquía. ¿Qué se hizo de sus sueños? 'Hayati (mi vida)' es la historia de Ossamah, pero también de Moatassam, Youssef y Muhannad, tres prometedores futbolistas sirios a los que la guerra les arrebató su futuro.

Yemen

Yemen enfrenta una catástrofe humanitaria que ha obligado a millones de personas a huir de sus hogares para escapar del devastador conflicto.

La lucha en Yemen, el cual ya es uno de los países más pobres de Oriente Medio, ha agravado severamente las necesidades derivadas de largos años de pobreza e inseguridad. El empeoramiento de la violencia ha perturbado millones de vidas, lo que ha generado gran cantidad de víctimas y desplazamientos masivos, y la situación se está deteriorando rápidamente.

La población civil sufre el impacto de la crisis, con 22,2 millones de yemeníes que ahora necesitan ayuda humanitaria. Quienes se ven obligados a huir de sus hogares están especialmente en peligro. Más de 2 millones de personas languidecen ahora en condiciones desesperadas, lejos de su hogar y privadas de sus necesidades básicas. La situación es tan grave que un millón de yemeníes desplazados han perdido la esperanza y han intentado regresar a su país, aunque todavía no es seguro.

Burundi

Burundi es uno de los países más pobres del mundo y tiene el segundo PIB per cápita más bajo según el Banco Mundial, después de la República Centroafricana. El PIB de Burundi es bajo debido a las guerras civiles, la corrupción, el pobre acceso a los servicios de educación y salud, infraestructura débil y los efectos del VIH/SIDA. Burundi está densamente superpoblada, con una emigración sustancial. 

Los disturbios políticos en Burundi tomaron un giro mortal en 2015 después de que el presidente Pierre Nkurunziza anunciara planes para buscar un tercer mandato. Se produjo un intento de golpe de estado liderado por el Mayor General Godefroid Niyombare, quien fue arrestado el 15 de mayo. Las protestas en la calle provocaron violentos enfrentamientos, y cientos de miles de personas huyeron a países vecinos en busca de seguridad.

El pueblo de Burundi está afrontando una crisis humanitaria marcada por el deterioro económico, la extrema inseguridad alimentaria y una epidemia de malaria. Si bien la violencia ha disminuido, la situación continúa siendo frágil, con una situación política sin resolver y el continuo desplazamiento dentro y fuera del país.

‘Home free’, un documental de Christopher Redmond, Raymond Kalisa, Jessie Thomson (2009)

En 1972, la guerra civil y las masacres étnicas obligaron a cientos de miles de burundianos a abandonar sus hogares. La mayoría huyó a Tanzania, donde vivirían como refugiados durante generaciones. Treinta y seis años después, finalmente están encontrando un lugar al que llamar hogar. Home Free sigue a tres familias burundesas; Una ha elegido convertirse en ciudadanos de Tanzania, otra ha optado por regresar a Burundi y la tercera se ha establecido en Canadá.

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