"Si es para defender a nuestros hijos y a nuestros padres, la muerte no me da miedo"

Kamchatka es un espacio colectivo para una forma de hacer periodismo: feminista, de clase, contestatario e independiente. No tenemos grandes inversores que interfieran en nuestra ética profesional y para que esto pueda seguir así necesitamos más que nunca vuestra colaboración. Ayúdanos a seguir siendo libres. Ayúdanos a resistir.

Yahdih Naama, nació, se crio y vivió prácticamente toda su vida en los campamentos de refugiados saharauis en Tinduf, tiene 34 años y es militar del ejército nacional saharaui al que se unió de forma voluntaria en 2008. Su vida dio un giro radical el pasado año mientras se encontraba en Zaragoza, ciudad a la que había llegado junto a su pareja para tratar a su hija de dos años de unos extraños bultos en las manos. Yahdih lo dejó todo para coger un vuelo y volver rápidamente a su base militar en el Sáhara cuando se declaró la guerra entre Marruecos y el Sáhara Occidental el pasado noviembre, estuvo en primera línea de batalla y está dispuesto a dar su vida por su pueblo, según nos cuenta.

¿Cuándo empezaste a tener conciencia de la causa saharaui?

Con la inocencia de un niño piensas que vivir en unos campamentos de refugiados es algo normal, pero yo viví mi infancia en un momento de guerra y todo estaba marcado por ese momento histórico, mi padre, que en paz descansé, era combatiente.

Por eso, desde muy pequeño, te empiezas a dar cuenta de que tu solo eres la continuación de una generación que debe seguir con la lucha que han iniciado otras generaciones, por lo que desde muy temprana edad empecé a ser consciente del conflicto y sentía la obligación y el deber de continuar la lucha por un Sahara libre e independiente.

Ese fue el motivo por el cual decidí unirme al ejército nacional saharaui y ahora, otra vez en medio del conflicto armado, otros muchos jóvenes saharauis se están uniendo. 

Para mí, de las mejores cosas que se puede hacer por esta causa es dar la vida.
Me uní a la escuela militar a los 20 años porque, aunque aquí la mayoría de edad es a los 18, todavía no te permiten unirte al ejército.

Si ahora te das una vuelta por los campamentos y por las escuelas militares verás a decenas o cientos de jóvenes que como yo sueñan con dar su vida de forma totalmente voluntaria. Tras 30 años de espera en unos campamentos de refugiados viendo como pasa el tiempo y no hay solución a este conflicto, al final acabas haciendo tuyo el lema: mejor morir por una causa que vivir esperándola.

Mejor morir por una causa que vivir esperándola

¿Cómo era la vida en el ejército durante los años de paz?

Desde que me uní al ejército, me dediqué a estudiar la teoría militar y a llevarlas a la práctica en el campo. Estábamos en un continuo entrenamiento, porque el regreso a la lucha armada, lo que pasó el día 13 de Noviembre de 2020, podría haber pasado en cualquier momento. Por eso todo consistía en estar continuamente preparados desde el norte del país hasta el sur, que es la zona de Guerguerat. Todas las bases militares saharauis tenían que estar preparadas.

Creo que todos estos años no han sido años perdidos, sino un tiempo donde mis compañeros del Ejército Saharaui y yo nos hemos estado preparando para este momento.

¿Cómo ha cambiado la situación actualmente?

Cuando volvió a estallar el conflicto estaba junto a mi mujer en España, a donde llegamos con nuestra hija de dos años para que fuese tratada de un problema de salud. El mismo día que estalló la guerra en el Sahara Occidental mi hija se encontraba hospitalizada, pero yo no me lo pensé dos veces. Decidí dejar a mi mujer y mi hija en el hospital y marcharme a mi base militar en los territorios liberados del Sahara Occidental. Lo hice de forma totalmente voluntaria y solo pensando en luchar por la justa causa de mi pueblo.

Cuando llegué pasé por varias escuelas militares y me di cuenta de que había tomado la decisión correcta. Lo que me emocionó y me dio ánimos para formar parte de los batallones que estaban en la primera línea de batalla, luchando contra el ejercito marroquí, fue el hecho de haber visto que todas las escuelas militares se encontraban llenas de jóvenes que se habían prestado voluntarios. Todos estábamos decididos a luchar por nuestra justa causa, por nuestra tierra y nuestras familias.

Mi experiencia en las primeras filas de batalla ha sido positiva porque todos los compañeros que estaban conmigo compartían ese sentimiento de que estábamos luchando por nuestra libertad y de que el enemigo, el soldado marroquí, es un intruso y un ocupante en nuestra tierra. Por eso creo que la diferencia que hay entre el soldado saharaui y el marroquí es que el soldado saharaui lucha por su justa causa y esto es lo que hace que tenga una determinación mayor y absoluta. 

soldado
Yahdih Naama-Adad Ammi

¿Qué piensas de la ruptura de los acuerdos de paz y la vuelta al conflicto armado?  

Si hacemos un análisis de por qué hemos vuelto a la lucha armada y el porqué de esta guerra vemos que en el año 91, cuando se firmó el acuerdo de alto al fuego, las Naciones Unidas se habían comprometido a realizar un referéndum en el plazo de un año. Con el tiempo empezamos a perder la esperanza, ya que el referéndum no se realizó.

Han pasado 30 años y yo, personalmente, estaba deseando que llegara este momento. Estaba deseando que llegara la vuelta a la lucha armada, no porque sea un amante de la guerra o de la violencia, sino porque me han empujado a ello. La ineficacia de las Naciones Unidas o los continuos bloqueos de Francia a las resoluciones que obligan a Marruecos a cumplir con el referéndum, nos han obligado a buscar otras vías para recuperar nuestra tierra y nuestra libertad. 

La comunidad internacional y las Naciones Unidas han decepcionado a todo un pueblo, por eso creo que la lucha armada es lo que nos puede empujar a que estemos un poquito más cerca de nuestra libertad, de nuestra independencia y de la vuelta a nuestra tierra.

La ineficacia de las Naciones Unidas o los continuos bloqueos de Francia nos han obligado a buscar otras vías para recuperar nuestra tierra y nuestra libertad

¿Cómo cree que finalizará el conflicto?

La única solución, desde mi punto de vista, es la total independencia del Sahara Occidental. Y no tengo ninguna duda de que la conseguiremos. Para cualquier saharaui, especialmente en estos momentos, la independencia es la única solución. Extender la soberanía saharaui sobre todos sus territorios ocupados es el único objetivo y la única solución a este conflicto, aunque esto cueste que todos los saharauis den sus vidas y den lo más preciado que tienen para conseguirlo. La vuelta a casa en un Sáhara totalmente independiente es la única solución y yo creo ciegamente que es lo que pasará.

Por eso no le tengo miedo a la muerte, si es por defender a mi país. Si esa muerte es para defender a nuestros niños, a nuestros padres y a nuestras madres, la muerte no me da miedo. Es más, para mi es un orgullo morir defendiendo la dignidad de nuestro pueblo que ha sido violada durante mas de 45 años. La muerte, cuando es para defender a los tuyos y lo que hicieron tus padres, no da miedo sino orgullo.

Ahora has vuelto a los campamentos de refugiados para unos días de descanso. ¿Tenías ganas de estar con la familia?

Tengo una sensación de bienestar que es natural cuando estás con tu familia, pero verlos en un campamento de refugiados hace que mi deseo de estar en este momento tan histórico en primera fila de batalla sea mucho mayor que el de estar en casa. Porque este no es nuestro hogar, son campamentos de refugiados.

Realmente no quería regresar con mi familia, quería permanecer en el frente y luchar por recuperar nuestra verdadera tierra y nuestro mar. Mi sueño es ver a nuestra gente disfrutar de sus ciudades, de sus playas y disfrutar de las riquezas de su tierra. Me daba mucha pena cuando en España veía a los niños jugar en los parques y pensar que yo no he podido tener esa oportunidad porque mi tierra ha sido invadida.

Pero es cierto que ahora mismo estoy en los campamentos por unos días y claro que me gusta estar con mi familia, pero sueño con estar con ellos en un Sahara libre e independiente, y por eso lucho, por eso me uní al ejército saharaui.

Fotos: Adad Ammi.

Suscríbete a nuestra newsletter