3.3 millones de personas podrían morir en África a causa de COVID-19

Kamchatka es un espacio colectivo para una forma de hacer periodismo: feminista, de clase, contestatario e independiente. No tenemos grandes inversores que interfieran en nuestra ética profesional y para que esto pueda seguir así necesitamos más que nunca vuestra colaboración. Ayúdanos a seguir siendo libres. Ayúdanos a resistir.

La Organización Mundial de la Salud advierte que el coronavirus podría fulminar el continente africano, causando 10 millones de casos graves en los próximos meses. La proyección de la ONU en el peor de los escenarios se estima en que 3.3 millones de personas podrían morir en África a causa de COVID-19, y 1.200 millones podrían infectarse. Según los informes, los hospitales públicos de 41 países tienen menos de 2.000 ventiladores, y 10 países no tienen ventiladores. 

El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus sostuvo: "En la última semana hubo un aumento del 51 por ciento en el número de casos reportados en mi propio continente, África, y un aumento del 60 por ciento en el número de muertes reportadas. Con el desafío actual de obtener kits de prueba, es probable que los números reales sean más altos que los reportados".

Sudán del Sur, concretamente, es uno de los países más pobres del mundo y depende casi por completo de la ayuda externa para administrar su deteriorado sistema sanitario, tras años de conflicto. A pesar de que tan solo se han registrado cuatros casos de contagio, actualmente disponen de nueve ventiladores funcionales para una población de 12 millones de personas. La ONU y las ONG en el terreno ya han alertado del posible impacto de la pandemia en el país, cuyo frágil sistema de salud se podría colapsar por completo si el coronavirus se propaga aún más

Las agencias de ayuda trabajan a destajo colocando alimentos de emergencia, agua y suministros médicos en la nación africana, mientras se preparan para lo peor. El agua y los artículos básicos de higiene todavía están fuera del alcance de muchos, ya que la mitad de su población padece hambruna extrema y necesita ayuda urgente.

A esto se une el peligro que representa Covid-19 para casi dos millones de personas desplazadas internamente en el país, muchas de ellas en campamentos estrechos con pocos servicios básicos y de las cuales la mayoría son mujeres y niños, mientras que ya hay dos millones de sursudaneses refugiados en países como Etiopía, Sudán y Uganda, según fuentes del ACNUR

James Reynolds, jefe del Comité Internacional de la Cruz Roja en Sudán del Sur, declaró a la BBC que están tratando de asegurar los medios de vida y apoyar a los centros de salud para que sean absolutamente cruciales, así como aumentar la producción de alimentos por la inseguridad alimentaria que existe. 

Suscríbete a nuestra newsletter