Héroes cotidianos frente al coronavirus en África

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En África la solidaridad vale más que el dinero. Hay gente que está haciendo cosas excepcionales y sorprendentes para ayudar a otros durante la pandemia de coronavirus. Kamchatka ha accedido a algunas historias inspiradoras de héroes cotidianos.

Una marca de moda libia ha pasado de fabricar prendas elegantes a batas médicas. Los uniformes sanitarios representan un cambio respecto a los trajes elegantes habituales hechos por los sastres. Seis mujeres están cosiendo para médicos y enfermeras en la fábrica de ropa de Fashion House en la capital de Libia, Trípoli. Todas se han ofrecido para el trabajo y algunas incluso están durmiendo en la fábrica. Han hecho 50 equipos médicos hasta ahora y ahora están trabajando en un segundo lote.

El personal médico de un hospital de Trípoli les dio el visto bueno cuando modelaron sus esfuerzos a principios de esta semana. La idea comenzó cuando un médico del Hospital al-Jalaa en Trípoli contactó con varias empresas en busca de ayuda. La marca de ropa comenzó hace un año, pero suspendió sus ambiciones de expansión para abordar la crisis médica. Ella y sus sastres quieren producir más trajes médicos, pero enfrentan obstáculos para conseguir más material y máquinas de coser en la ciudad, afectada por el conflicto.

Un grupo de floristas en Paarl, una ciudad en el corazón de la región vinícola de Sudáfrica, se unió para sacar lo mejor de una mala situación. La granja Adene's Farm Flowers, decoró el exterior de la residencia de mayores. Sus residentes habían estado encerrados desde mediados de marzo, pero se les permitió salir al pavimento vacío para oler las rosas, publicaba la página oficial de Facebook de la granja.

Un arrendador en Kenia eximió a sus 34 inquilinos de abonar el pago de sus alquileres en marzo y abril, al entender que la pandemia los ha puesto en una situación financiera difícil. Michael Munene posee 28 apartamentos en el condado occidental de Nyandarua, por los cuales cobra por cada uno 3.000 chelines al mes (30 euros). Su país le ovacionó cuando dijo al canal privado de noticias NTV de Kenia que preferiría que los niños fueran alimentados. Ha sido aclamado por un periódico como un propietario con gran corazón.

El mes pasado, el gobierno de Etiopía ordenó que todos los que llegaran al país fueran puestos en cuarentena en un hotel a su cargo durante 14 días. Hamelmal Abate, una estrella del pop etíope, ha donado una villa para que la usen las personas que tienen que pasar a cuarentena. 

La artista, quien saltó a la fama en la década de los 90, manifestó que hay personas extranjeras que pueden permitirse el lujo de quedarse en los hoteles asignados para este propósito, pero hay personas que no podrán permitírselo y deberían ser tratados de la misma manera. Hamelmal Abate está entre un número creciente de etíopes que donan sus casas para convertirse en centros de cuarentena a medida que aumentan las preocupaciones sobre la escasez de espacio para aquellos que necesitan estar aislados.

Un futbolista en la principal división de Nigeria ha donado dinero a cuatro de sus seguidores para asegurarse de que puedan comer durante el brote de coronavirus. El portero del equipo Plateau United, Chinedu Anozie, donó a cada uno 5,000 naira, que son 14 euros al cambio. Puede que no parezca mucho, pero para poner las cosas en perspectiva, la mayoría de los jugadores de la Premier League de Nigeria probablemente ganen alrededor de 88 euros a la semana.

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