Jane Fonda, la rebelde indomable

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"Creía que a esta edad estaría en mi jardín, cuidando de las plantas". Jane Fonda acaba de cumplir 83 años y ha tenido que volver a las barricadas. "No pensé que nuestras libertades y nuestra democracia estarían en peligro como lo están ahora", advirtió en una entrevista a Vanity Fair tras los primeros meses de la presidencia de Donald Trump.

En las décadas de los 70 y 80 fue una de las grandes estrellas de Hollywood, protagonista de títulos emblemáticos que permanecerán para siempre en la retina de los amantes del cine, como ‘Julia’, ‘Klute’, ‘El regreso’ o ‘El síndrome de china’, que le valieron 7 nominaciones al Óscar y dos estatuillas.

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Jane Fonda junto a Angela Davis

Retirada profesionalmente desde el año 2018, Fonda decidió trasladarse a Washington para participar en las protestas contra el cambio climático que se organizan cada semana en la capital de los EE.UU, impulsadas por los jóvenes del movimiento Fridays For Future. En tan solo un mes fue detenida en 5 ocasiones, acusada de desobediencia a la autoridad, aunque el paso por los calabazos no ha logrado redomar el carácter de esta mujer indomable. "Probablemente esta noche dormiré en la cárcel y no será la primera vez", aseguró ante el Senado en una sesión sobre el Green New Deal, una propuesta del ala más progresista del Partido Demócrata que presiona para sustituir los combustibles fósiles por energías renovables para lograr el objetivo de 0 emisiones en el año 2050. "Que me arresten es la manera en que uso mi celebridad para difundir el mensaje de que enfrentamos una crisis que afecta directamente a nuestros hijos y a nuestros nietos".

En tan solo un mes fue detenida en 5 ocasiones por participar en las protestas contra el cambio climático

La última vez que sintió el acero de las esposas lo hizo tras ser acusada de desobediencia al negarse a abandonar una sentada en los pasillos de la Cámara Alta, junto a otras mujeres que ya peinaban canas.

 

Reconocida por su labor interpretativa, la vida de esta neoyorquina, hija del también actor Henry Fonda, ha estado marcada desde muy joven por un fuerte compromiso social. Apoyó sin fisuras la causa por los derechos civiles de los afroamericanos, circunstancia por la que se vio envuelta en una investigación federal por asistir a varios encuentros del Partido Pantera Negra, considerado en aquellos años por los servicios secretos como una de las organizaciones más peligrosas para la seguridad interna de los Estados Unidos.

En 1972, el Congreso debatió si debía ser acusada de tracion después de realizar un viaje a Vietnam y criticar en los medios locales los bombardeos del ejército estadounidense sobre la población civil. La prensa le apodó "Hanoi Jane", en alusión a la capital del país asiático, e iniciaron una campaña de boicot para impedir que volviera a trabajar en el cine, pero cuando regresó a casa siguió participando con asiduidad en las manifestaciones de protesta contra la guerra.

Jane Fonda
Jane Fonda en Vietnam

Otro de los compromisos que ha estado presente durante toda su trayectoria ha sido el referente a los nativos americanos, desde mediados de los años 70, cuando unió su firma a las reivindicaciones del historico lider indígena Bernie Whitebear, hasta más recientemente, al postularse contraria a la proyección de una serie de oleoductos que la administración Trump planeaba construir en unos territorios sagrados para los nativos.

En 1988 prestó su imagen para la candidatura del "No" en Chile, la opción opositora a la continuidad de Augusto Pinochet al frente del país

En 1988 prestó su imagen para la candidatura del "No" en Chile, la opción opositora a la continuidad de Augusto Pinochet al frente del país, y realizó viajes por toda Latinoamérica para conocer de primera mano las consecuencias del intervencionismo estadounidense en la región.

En los últimos tiempos ha sido protagonista de campañas para instar a las autoridades a realizar cambios legislativos que protejan los derechos de las mujeres campesinas y empleadas del hogar, ante las situaciones de acoso sexual que padecen, y es una de las caras conocidas más habituales en las movilizaciones feministas por la igualdad salarial y contra la violencia machista.

 

En 2001 fundó la Jane Fonda Center for Adolescent Reproductive Health, que centra sus esfuerzos en la educación sexual para prevenir  los embarazos no deseados en adolescentes. "Mientras pueda levantarme de la cama seguiré luchando. A los jóvenes les pido que hagan lo mismo. Soy consciente de que estoy en la última etapa de mi vida, pero ellos y ellas tienen todo un camino por recorrer".

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