En 2050 habrá más plásticos que peces en los mares

El pasado 27 de febrero un cachalote apareció muerto en Cabo de Palos (Murcia). La necropsia que se le practicó al animal, un ejemplar macho joven de casi 10 metros de longitud y más de seis toneladas de peso, ha revelado que tenía en el estómago 29 kilos de basura, en su gran mayoría residuos plásticos. Los expertos del Centro de Recuperación de Fauna Silvestre El Valle aseguran que la ingesta de estos materiales pudo ser la causa del fallecimiento, debido a una retención fecal o a una peritonitis al no haber podido expulsarlo de su aparato digestivo.

cachaoleto
Parte de los residuos encontrados dentro del cachalote

Es el último episodio conocido de un problema muy serio que ha convertido nuestros océanos en el vertedero más grande del planeta. Los seres humanos arrojamos a los mares una cantidad de plástico cercana a los ocho millones de toneladas cada año, 200 kilos por segundo.

Las bolsas del supermercado, que tardan cientos de años en degradarse, son el principal causante de una amenaza que está poniendo en serio riesgo la supervivencia de 600 especies. Aunque son muchos los países que han puesto en marcha medidas para limitar su uso, apenas 30 han seguido la recomendación de las organizaciones ecologistas que aconsejan su prohibición total. Así lo han hecho Italia, Francia, Ruanda, Sudáfrica o Bangladesh, mientras que en España se penaliza con un recargo al consumidor que oscila entre los 3 y los 30 céntimos por unidad.

A pesar de los intentos de organizaciones ecologistas por limitar la presencia del plástico, la todavía muy alta demanda provocará que su ritmo de producción aumente en un 900% de aquí a 2020 con respecto a las cifras de 1980. La UNEP, el programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, ha puesto en marcha un proyecto para frenar los efectos de la basura que pretende concienciar a gobiernos, industria y consumidores de los consecuencias de no atajar lo que a día de hoy es la mayor amenaza para la fauna marina.  

isla
Una isla de basura en el mar

La situación está a punto de superar el punto de no retorno y es que si nadie lo remedia, en el año 2050 habrá más plásticos que peces en los mares, circunstancia que convertirá a este residuo en el principal alimento de las aves marinas y en un plato habitual en nuestra dieta. Según Eva Jiménez, responsable de océanos de Greenpeace, los plásticos que arrojamos al mar acaban volviendo a nuestras casas dentro de los pescados que consumimos, donde los micro residuos permanecen después de la captura con el perjuicio que ello supone para el organismo.

Además del impacto en la vida salvaje y en nuestra salud, sus consecuencias para el turismo y la pesca también son devastadoras con unas pérdidas que la UNEP cifra en 8.000 millones de euros al año. 

Suscríbete a nuestra newsletter y mantente informado
The subscriber's email address.