Las rutinas diarias de los grandes genios

Honoré de Balzac amanecía a la una de la mañana y trabajaba hasta las 8 enfundado en una túnica de monje y unas zapatillas marroquís. Desde las 4 de la madrugada hasta las 12 de la mañana, Voltaire le dictaba sus escritos a una secretaria. Lo primero que hacía la literata estadounidense Patria Highsmith al despertar era beberse un vaso de vodka. Escribía en la cama, rodeada de cigarros y rosquillas. Beethoven tomaba cada día una taza de 60 granos de café, ni uno más ni uno menos. Kafka escribía durante toda la noche y dormía un par de horas antes de ir a trabajar como abogado en una compañía de seguros. 

El editor y escritor estadounidense Mason Currey ha recopilado en el libro 'Rituales Cotidianos' los hábitos de la mundana vida ordinaria de más de 170 personalidades de la literatura, la pintura, la música ,las ciencias y la política.

La idea surgió de su propia dificultad para concentrarse y de su admiración por "los hábitos de trabajo de gente brillante y exitosa", asegura en declaraciones al periódico La Vanguardia. 

Tras una compleja labor de investigación descubrió lo que ya suponía; no existe la fórmula mágica del éxito. Las distracciones son capaces de nublar la actividad de las mentes más brillantes. Paul Auster interrumpe a menudo su trabajo para ocuparse de trivialidades como el pago de facturas, Charles Dickens daba largos paseos por las calles de Londres y Nabokov pasaba tres horas tumbado en la cama dejando volar los pensamientos. 

El complejo proceso creativo no es un teorema matemático de fórmulas exactas. Hay quienes defienden que una vida ordenada es la clave que incentiva la creatividad, mientras que en el otro extremo también existen las voces autorizadas que apuestan por dedicar gran parte del tiempo al ocio y el asueto. Immanuel Kant solo escribía durante una hora, el resto del día lo pasaba leyendo libros en la universidad y conversando con Joseph Green, un comerciante inglés que se convirtió en su mejor amigo. Murakami, sin embargo, mantiene una espartana rutina diaria: se despierta a las 4 de la mañana y escribe durante nueve horas seguidas. Gustave Flaubert decía: "Sé regular y ordenado en tu vida, para que así puedas ser violento y original en tu obra".

Tras haber estudiado los hábitos de algunos de los mayores genios de la historia, Mason Currey reconoce que no ha conseguido mejorar los suyos. Confiesa que apenas consigue mantener 25 minutos de concentración y que pasado ese tiempo necesita un "pequeño descanso mental". 

'Rituales Cotidianos' ha sido publicado en español por la editorial Turner.

El sitio web Podio ha elaborado una infografía sobre las rutinas de algunos de los personajes que han pasado por la lupa de Currey.

Rutinas diarias / Podio
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