La carta de Virginia Woolf a su marido antes de suicidarse

Virginia Woolf fue una de las escritoras más importantes del siglo XX. Fuente de inspiración para millones de personas en todo el mundo, y referente del feminismo internacional, su obra es considerada un punto de inflexión en la lucha de las mujeres por la igualdad de derechos.

"Una mujer debe tener dinero y una habitación propia si va a escribir ficción", es la frase más recordada de una figura brillante que logró sobresalir en un mundo monopolizado por los hombres.

La genialidad de esta literata británica tuvo que convivir con una mente distorsionada por un trastorno de la bipolaridad y constantes episodios de depresión. El 28 de marzo de 1941, cuando tenía 59 años, se llenó los bolsillos de piedras y se arrojó al río Ouse, a su paso por la localidad de Lewes, al sureste de Inglaterra.

Días antes de suicidarse dejó una carta escrita para su marido, Leonard Woolf, con quien se casó en 1912 y con quien compartía su pasión por el arte y la literatura.

Virginia
Carta manuscrita de Virginia Woolf a su marido

"Querido:

Estoy segura de que me vuelvo loca de nuevo. Creo que no puedo pasar por otra de esas espantosas temporadas. Esta vez no voy a recuperarme. Empiezo a oír voces y no puedo concentrarme. Así que estoy haciendo lo que me parece mejor. Me has dado la mayor felicidad posible. Has sido en todos los aspectos todo lo que se puede ser. No creo que dos personas puedan haber sido más felices hasta que esta terrible enfermedad apareció. No puedo luchar más. Sé que estoy destrozando tu vida, que sin mí podrías trabajar. Y sé que lo harás. Verás que ni siquiera puedo escribir esto adecuadamente. No puedo leer. Lo que quiero decir es que te debo toda la felicidad de mi vida. Has sido totalmente paciente conmigo e increíblemente bueno. Quiero decirte que… Todo el mundo lo sabe. Si alguien pudiera haberme salvado, habrías sido tú. No me queda nada excepto la certeza de tu bondad. No puedo seguir destrozando tu vida por más tiempo.

No creo que dos personas pudieran haber sido más felices de lo que lo hemos sido tú y yo".

Los restos de Virginia Woolf reposan bajo un árbol en la pequeña villa inglesa de Rodmell.

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